El sexo en la región, entre las transgresiones y lo de siempre

La falta de deseo es el drama sobre el que los casados hablan en consultorios.

ROCA (AR).- La casa conserva los típicos gustos de una familia de clase media argentina y bastante lejos está de parecerse en algo al escenario del tradicional rito de una cultura milenaria a miles de kilómetros del Alto Valle. En la intimidad de esas paredes el ruido del corcho logró sobresaltar a todos, como invariablemente siempre ocurre. Aunque en verdad no eran tantos, seguro que eran muchos más de los que Mariela hubiese imaginado que estarían presentes en ese momento. Estaban sus padres, sus dos hermanos, y algunos amigos de la familia, que se sumaron a último minuto. La reunión iba a tener un toque especial: un brindis para festejar «la primera vez» de Mariela Así lo cuenta ella: «a los 18 años después de un paquete y medio de pastillas y con preservativo de por medio, concreté. Pensarlo durante mucho tiempo, analizarlo, aprender del tema, varias visitas previas al ginecólogo, el análisis de HIV de los dos y mucha confianza con mi familia hicieron que sea ideal», recuerda. «Fue algo atípico, tanto mi familia como la de mi novio sabían que estaba por pasar. Cuando nos decidimos, senté a mi papá y a mi mamá y les dije que en cualquier momento les caía con la noticia. Y así fue. Un día llegué a mi casa y noté que mis viejos me miraban raro, como si la cara me vendiera, así que les conté. Imaginate la cara de mis hermanos, no podían creer lo que escuchaban. Fue un momento de sorpresa para todos, pero muy emotivo, así que ahí nomás brindamos y mi viejos me felicitaron. Ese mismo día mi mamá llamó a su mejor amiga en Italia y le contó todo y a la tarde llegaron de visita varios amigos de la familia y con todos brindamos. Lo que se dice una primera vez bastante publica» Ocurrió en Allen no hace mucho y, pese a que no es representativa de la mayoría de los padres en relación a este tema, da cuenta de la mayor apertura que la sexualidad de los hijos está tomando en las familias de la región Un cambio del que hablan sexólogos, trabajadores del ramo, padres e hijos, que se animaron a responder a «Río Negro» de cómo es la sexualidad en la región. Y la respuesta se arma como si se tratara de unir las piezas de un rompecabezas: típicamente «urbana» y parecida a la de centros densamente poblados como Buenos Aires o Rosario, poco abierta a incorporar «fantasías» al juego sexual, tradicional, con una notable incomunicación entre las parejas, con generaciones jóvenes más desinhibidas y abiertas a preguntar y experimentar un sexo menos rutinario que el de sus padres, con los mismos problemas de falta de deseo que recorren toda la geografía argentina, muy característica de gente de edad mediana y rodeada de una gran oferta sexual que sorprende a más de uno por su cantidad y diversidad  

La intimidad como derecho

Carmen Segonds es médica sexóloga, trabaja en su consultorio de Cipolletti y además tiene una columna de sexualidad todos los miércoles en la AM 640 de Neuquén. Asegura que «no es que seamos particularmente distintos a otras zonas del país, pero tenemos una vida familiar que es probable que no se dé en algunas zonas, pero los problemas de falta de intimidad, de casas chicas, se da en todas partes». Según Segonds, a su consultorio acuden por estos días hombres y mujeres en igual cantidad y las preguntas tienen que ver con cuestiones bien diferenciadas. «Los hombres vienen por consultas por eyaculación precoz y falta de erección. Por su parte, algunas mujeres vienen por una disfunción asociada a la falta de deseo sexual, un fenómeno puramente mental y que tiene que ver con la falta de intimidad de las parejas, que ya no conservan espacios propios, son padres pero se olvidan de que son pareja, todo lo que hacen lo hacen con los chicos de por medio y ya no tienen espacios para su intimidad, que también es un derecho».

La comunicación

La especialista habla también de otro costado que conspira contra lo que muchos consideran tener «una buena cama». «Es muy paradójico que en tiempos en que la comunicación a cualquier punto del mundo es instantánea, perdimos la capacidad de comunicación interpersonal, supongo que tiene que ver con el ritmo de nuestras vidas. Pero no vale confundir con información (lo que hicimos en el día, cómo les va a los chicos en la escuela, qué impuestos pagar), sino cómo me siento. qué quiero, etc, y esto no tiene que ver con la ubicación socioeconómica».

Y así se transmite en la consulta. «Las primeras veces cuesta que hablen, pero al poco tiempo empieza una verborragia que es muy sana», agrega la mujer.

Por unas monedas

Daniel es dueño de un sexshop en Neuquén, que trabaja desde hace ocho años y sobrevivió a la competencia de todos para mantenerse como uno de los pioneros en vender productos sexuales en la región. Tiene su propia teoría sobre el perfil sexual de la región: «somos fríos en relación al norte, hasta debe ser por una cuestión climática. Pensá que Neuquén es un lugar poblado por mucha gente que no es oriunda de acá y muchos están de paso, en el que la edad promedio de la gente es mediana; es decir que hay bastante actividad, y una alta oferta de prostitución. Hay muchos hombres solos», cuenta  

El consumo VIP

Precisamente ese, el de los hombres solos -dedicados al petróleo y las empresas y con billeteras tan abultadas como la distancia que los separa de sus familias- es el mercado que explota una agencia neuquina de «contactos» VIP «Nuestras tarifas son superiores a los 150 pesos, pero no cobramos por horas, es un servicio más VIP. Trabajamos hace tres años y medio con hombres de entre 30 y 45 años, petroleros, ejecutivos y empresarios, que son de Buenos Aires, Rosario o ciudades grandes que llegan a Neuquén de paso, por negocios», contó una mujer que prefirió no dar su nombre, pero que arriesgó que «en la zona somos tradicionalistas con el sexo: por eso hay tantos hombres que para gozar como les gusta tienen que pagarle a una mujer», dispara Entonces es casi inevitable no retomar las palabras de la sexóloga Segonds: «lo más común es que venga uno de los miembros de la pareja solo, algunos maridos mandan a las esposas diciéndoles andá a ver qué pasa que no tenés ganas, como si el deseo va a aparecer mágicamente después de la consulta. Uno de los problemas que yo veo es que la gente no tiene fantasías, no sé si es cultural o que la gente que me viene a ver es muy estructurada».

De los testimonios de la región se desprende que no se escapa a la tendencia nacional que la consultora D'alessio IROL reveló semanas atrás: la mayoría de la gente no tiene o no cumple sus fantasías sexuales (solo en parte los solteros y divorciados) y que optan por una actitud esencialmente reservada y conservadora en su vida sexual. El 41 % no comenta su vida sexual con nadie de su entorno.

 

Adrián Arden


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