El sindicalismo se mostró atomizado




BUENOS AIRES.- El atomizado sindicalismo dividió aguas ayer en diversos actos para celebrar el Día del Trabajador, mientras la presidenta Cristina Kirchner abogó por un mundo donde “el trabajo vuelva a ser organizador social”. “Nuestra solidaridad con los trabajadores del mundo que hoy atraviesan horas difíciles y tristes. Nuestro compromiso es seguir batallando por un mundo diferente, donde el trabajo vuelva a ser el gran organizador social”, dijo la mandataria a través de su cuenta en Twitter. Convertido en un duro crítico del gobierno, Hugo Moyano, líder de una de las alas de la dividida Confederación General del Trabajo (CGT), fue uno de los principales oradores de un acto en Córdoba. (Ver nota central) Antonio Caló, líder de la CGT oficialista, destacó en un acto el martes su apoyo al gobierno e instó a “tener memoria porque en los 90 en la Argentina nos estábamos quedando sin trabajadores”, en alusión a la política neoliberal del gobierno de Carlos Menem (1989/99). “Desde 2003 los trabajadores no sólo podemos trabajar, sino que ahora podemos discutir salarios y condiciones laborales”, advirtió. En el mismo sentido se expresó Hugo Yasky, dirigente de una de las alas de la también dividida Central de Trabajadores Argentinos (CTA, estatales y docentes), que organizó un “locro (comida típica) popular”. La otra parte de la CTA, opositora, organizó un acto frente al Congreso que enmarcó en una convocatoria a un paro nacional contra el gobierno previsto para la segunda quincena de mayo. (AFP)


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