El síndrome Paris Hilton: Chihuahas invaden las residencias caninas

Llos pequeños perritos con las orejas en punta y los ojos tan grandes llenan los hogares como nunca antes. Es un fenómeno que sólo ocurre en California.



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Los centros de acogida de animales de California tienen un problema chihuahuístico que, conocido como “síndrome de Paris Hilton”, está dando mucho que hablar. Así como la mayoría de las perreras en Estados Unidos se quejan de tener pitbullls en demasía y perros grandes de razas cruzadas que resultan difíciles para dar en adopción, en el estado de la costa Oeste los perritos falderos se han vuelto una plaga.

“Estamos todos atiborrados de chihuahuas, es para volverse locos”, se queja Deb Campbell, portavoz del centro municipal de acogida de animales de San Francisco. Un tercio de todos los perros que ahí saludan a los visitantes con aullidos y ladridos desde las jaulas están cruzados con un chihuahua.

En Los Ángeles, Oakland, Berkeley y San José se repite la misma imagen: los pequeños perritos con las orejas en punta y los ojos tan grandes llenan los hogares como nunca antes. Es un fenómeno que sólo ocurre en California.

“Nos llama gente de la costa Este y de los estados del Sur, que escucharon sobre nuestro problema, con el pedido de que les enviemos un perro”, cuenta Campbell. Él está “totalmente desconcertado” por este aluvión de chihuahuas en el Oeste, dijo Adam Goldfarb, vocero de la asociación de protección de animales de Estados Unidos, al periódico “San Francisco Chronicle”.

“En Minnesota, Maine y Kentucky uno se pondría muy contento de ver uno de estos perros”. Los protectores de animales de California atribuyen a Hollywood por lo menos una parte de la culpa. Famosos como Paris Hilton, Britney Spears, Hillary Duff y Mickey Rourke aparecen a menudo con sus cuadrúpedos en primera plana.

“Bruiser”, el chihuahua de Reese Witherspoon en “Una rubia muy legal” y “Chloe”, el perro estrella de “Beverly Hills Chihuahua”, hicieron famosa esta raza como “accesorio” de moda. Según las últimas estadísticas de la ciudad de Los Ángeles, los chihuahuas ocupan el primer lugar en la lista de los nuevos empadronados.

Los criadores reaccionaron rápidamente a la demanda, pero el baby-boom tiene ahora amargas consecuencias. “Como los perros son tan pequeños y entran en una cartera de mano, los compradores de chihuahuas creían haber adquirido acompañantes muy elegantes. Pero no pensaron que necesitan mucho cuidado y entrenamiento, ya que son muy propensos a enfermarse y ocasionan así muchos costos”, explica Kim Durney de la asociación protectora de animales “Grateful Dogs Rescue”.

Los elevados costos de veterinario en tiempos de crisis económica podrían haber arruinado definitivamente la diversión que muchos amantes de los chihuahuas veían en sus perritos falderos. De los 66 perros que actualmente buscan un nuevo amo en “Grateful Dogs Rescue”, algo más de la mitad son chihuahuas sin dueño.

“Madge”, de ocho años, recogida de las calles de San Francisco, busca desde mediados de noviembre un nuevo hogar. “Chico”, de siete años, fue entregado a una perrera por su dueño en octubre. “Hace algunos años ya habrían sido adoptados, porque había muy pocos de esta raza, pero ahora no logramos entregarlos”, se lamenta Campbell.

Las residencias de animales californianas apuestan ahora por interesados lejos de Hollywood. La ciudad de Oakland ya despachó con ayuda de socorristas más de 100 chihuahuas hacia los estados de Oregón, Washington y Arizona.

Se habla de un “puente aéreo” de chihuahuas, para llevar a los perros falderos a otros estados donde aún haya demanda. Hace poco, la actriz de Hollywood Katherine Heigl donó de su propio bolsillo una acción de rescate destinada a 25 chihuahuas callejeros que iban a ser sacrificados. A la estrella le costó 25.000 dólares enviar los cuadrúpedos por correo aéreo desde Los Ángeles al estado de New Hampshire, donde ya los esperaban amantes de perros falderos.

DPA


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