“El singular voto rionegrino”



No deja de resultar llamativo el comportamiento que ha tenido el electorado rionegrino en las elecciones nacionales que se llevaron a cabo en el corriente año. Tanto en las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO) como en la primera vuelta y el balotaje, el resultado ampliamente favorable para el Frente para la Victoria ha puesto de manifiesto el respaldo que los miles de conciudadanos brindaron al gobierno kirchnerista. Un 44% en las PASO, un 46% el 25 de octubre y alrededor del 63% del domingo pasado dan prueba de ello. Lo singular de todo esto es que Río Negro no ha sido una provincia tan agraciada desde el poder central, al menos en hechos puntuales y muy trascendentes. Unos pocos ejemplos podrían afirmar esto último. Precisamente este año, el gobierno provincial encontró primero una tajante negativa a la refinanciación de su deuda con Nación –cuestión luego solucionada–, cuando la mayoría de las provincias se acogieron entonces al beneficio que otorgó el Poder Ejecutivo Nacional. Esto se dio antes de la elección para gobernador, tiempos en los que Miguel Pichetto y Alberto Weretilneck estaban en plena campaña y en la que el mandatario, luego reelegido en junio, hasta debió afrontar algún destrato público, como fueron los actos a los que se lo privó de participar, como la inauguración de la obra de la Universidad Nacional de Río Negro en Roca, entre otros. Otro dato referencial es la tan demorada obra de mejoramiento de la ya vetusta Ruta 22. Más de diez años para un proyecto de apenas 100 kilómetros apenas concretado en alrededor de un tercio. Con todo lo que significaría para la intercomunicación vial una ruta adecuada a las necesidades de estos tiempos. Y, quizá como referencia paladín de las inequidades sufridas por la provincia, el desplante casi permanente a la fruticultura, motor esencial de nuestra economía regional. Muchos años sin respuestas adecuadas que ha llevado a una crisis casi terminal del sector, ni siquiera atenuada con ocasionales paliativos pero sí abundante de promesas incumplidas. Pese a ello, la ciudadanía dio su amplio respaldo a Scioli, referente y delegado hereditario que iba a ser del kirchnerismo. Vaya paradoja con lo ocurrido en Córdoba, provincia “castigada” por el gobierno de Cristina, pero con un electorado consciente de esos perjuicios que lo llevó a producir el domingo un nuevo “Cordobazo”, con un resultado electoral que fue casi definitorio para el triunfo de Macri. Ojalá estas cosas cambien. Y que lo que más nos interesa a los rionegrinos, las demoras e incumplimientos, dejen en esta nueva etapa que se inaugura en nuestro país de ser sólo sueños. Alfredo Celani DNI 7.945.791 Roca

Alfredo Celani DNI 7.945.791 Roca

“Río Negro no ha sido una provincia tan agraciada desde el poder central, al menos en hechos puntuales y muy trascendentes”.


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