El tercer anillo productivo de Vaca Muerta, en alerta

Temen por la situación de cientos de empresas y miles de puestos de trabajo. Señalan la falta de definiciones del gobierno, el abuso de posición dominante, y la crisis en la cadena de pagos.



Shale. La actividad se encuentra a la espera de las decisiones nacionales en materia de política energética.

Las empresas que componen el tercer anillo productivo de la formación Vaca Muerta, han comenzado a señalar su preocupación por las indefiniciones de parte del gobierno nacional en relación a la política energética, al manejo de la relación con las operadoras, al tipo de cambio de referencia para el sector, y a las consecuencias que ello acarréa para la economía de la región.
Así lo manifestaron los representantes de la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (FECENE) que agrupa a las principales cámaras productivas de la provincia. En diálogo con PULSO, Mauricio Uribe y Edgardo Phiellip, Presidente y Vice Precidente de la FECENE, evaluaron que lo más crítico de la situación, es que ha comenzado a romperse la cadena de pagos, lo que pone a las empresas en una situación financiera muy compleja. Resaltaron la voluntad de las empresas locales de cuidar por todos los medios los puestos de trabajo, lo cual se torna cada vez más difícil a medida que pasa el tiempo sin que cambie el escenario actual.
“Lo que más nos preocupa es que la falta de definiciones. Primero del gobierno nacional en relación a su política energética. Y como consecuencia, de las operadoras, que no definen sus operaciones hasta no tener reglas claras”, indicó Uribe. “Esto nos está afectando cada vez más, porque los contratos están quietos, pero a la gente hay que pagarle igual, y el costo no se puede mantener”, agregó.
La profunda recesión que atraviesa la economía nacional acumula ya 20 meses de duración. En gran parte de ese lapso, la economía de la región parecía estar inmunizada frente a los efectos de la crisis. El motivo del contraste era sencillo y tenía nombre y apellido: Vaca Muerta. El derrame de recursos de la actividad petrolera, ponía a resguardo la economía regional.

Hay que ponerse de acuerdo. Y para eso deben participar todos los actores. hay problemas de comunicación, en especial con YPF

Mauricio Uribe - Presidente FECENE


Todo cambió en agosto de 2019. El resultado inesperado en las elecciones primarias a nivel nacional, generó un cimbronazo político y económico que terminó arrastrando al shale, cuando la gestión Macri promulgó el decreto 566/19, congelando el precio del barril de petróleo crudo y el de los combustibles en el surtidor, y trasladando el costo de la medida de forma directa a las operadoras, y de forma indirecta a la Provincia.
El congelamiento fue un golpe duro para el sector, que hasta ese momento evaluaba como positiva la gestión oficial, y devolvía con creces en producción. En efecto, los números finales de 2019 muestran valores récord para la década, con un promedio de 160.450 barriles diarios, lo que significa un crecimiento del 23% interanual.
Desde el cambio en las reglas de juego post PASO, el panorama cambió por completo. La incertidumbre terminó de apoderarse del sector, una vez confirmado el resultado electoral en octubre y el cambio de gobierno.

Cadena. El resto de las actividades, atadas a la suerte del shale.


La cadena productiva hidrocarburífera en la cuenca neuquina se compone de tres “anillos”. El primero está conformado por las operadoras, donde se incluye YPF, el resto de las empresas de capital nacional, y las multinacionales. Son las que invierten y determinan el nivel de actividad. En el segundo, se encuentran las empresas de servicios petroleros, las cuales asisten de forma directa a la actividad, en relación con las operadoras. Por último, el tercer anillo está compuesto por las empresas que ofrecen transporte, logística o reparaciones, tanto a las empresas de servicio como a las operadoras.
La conformación de la FECENE, responde principalmente a la necesidad de representatividad para las empresas del tercer anillo. Un núcleo que agrupa a unas 500 empresas de rubros como el transporte, la construcción, el comercio y la industria, lo que se traduce en alrrededor de 12.000 empleos en toda la cuenca. “Si la coyuntura actual de indefiniciones y dificultades en la cadena de pago afectaran solo al 10% de esos empleos, significa que en lo inmediato estarían en riesgo unos 1.200 puestos de trabajo”, estimó Phiellip.
Los representantes de las cámaras valoran el esfuerzo que realiza la provincia para acompañar al sector productivo regional y tender los puentes necesarios con el gobierno nacional, pero maniefiestan una profunda preocupación por la situación que perciben a diario en contacto con las empresas locales.

Las empresas locales han mantenido el empleo, no ha habido despidos. Pero están con un volumen de trabajo del 30%

Edgardo Phiellip - Vice Presidente FECENE


Asimismo, señalan que las pequeñas y medianas empresas, padecen a menudo el abuso de posición dominante de parte de las operadoras, las cuales tienen la capacidad de postergar los pagos por hasta 120 días, lo cual hace inviable la ecuación de costos para cualquier empresa pyme.
“Vivimos en una provincia en la que 30 familias llegan a diario para vivir, con la expectativa de trabajar. Esa gente no es capacitada. A la vez, la infraestructura está colapsada. En este lapso de tiempo, han cerrado empresas y hay proveedores que operaban en la región, y ya no están. Estamos perdiendo la oportunidad de crecer”, finalizó Uribe.
Existe expectativa por lo que pueda surgir del debate legislativo en torno a lo que denomina la “Ley Vaca Muerta”, pero a la vez advierten que el tercer anillo productivo no está en condiciones de soportar ni financiera ni económicamente hasta que la nueva normativa se debata, se promulgue y se reglamente.

Dato

1.200
Los puestos de trabajo que podrían estar en riesgo en la cuenca neuquina en las distintas ramas productivas.

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