El testigo tropezó ante el juez



BAHIA BLANCA (Enviados especiales) - Tras más de dos horas de un intenso interrogatoria a cargo del fiscal general, Hugo Cañón; y la patrocinante de la Asamblea por los Derechos Humanos, Mirtha Mántaras; quedaron en evidencia profundas contradicciones que comprometieron al militar ante el tribunal.

El coronel (R) Aldo Alvarez no sólo mintió en reiteradas oportunidades, según lo demostró el fiscal, además, aportó muy pocos datos al tribunal y se escudó en que "no tenía elementos", que luego aclaró que se trataba de "elementos humanos ni técnicos", para realizar tareas de inteligencia.

Sin embargo, apenas 18 minutos le bastaron al juez Luis Alberto Cotter para que el militar cayera en importantes contradicciones, que terminaron comprometiéndolo.

Con habilidad el magistrado comenzó a preguntarle al testigo por sus tareas específicas en el Comando, el horario que cumplía, la cantidad de soldados que había, y lo llevó con gestos de complicidad hacia su terreno.

El coronel (R) Alvarez cayó en la trampa del juez y en poco tiempo comenzó a contradecirse. Reconoció que en aquellos años había detenciones de personas, que las mismas no se ponían a disposición de la Justicia y dijo que dentro del Comando se sabía de la existencia de los desaparecidos, "por informaciones de pasillos" según expresó.

El militar reconoció que "había dos lugares de detención", que "allí iban las personas detenidas", aunque para desprenderse del tema aclaró que "no sé quienes estaban a cargo de ese lugar porque era una zona restringida".

Por último, afirmó que algunos de los detenidos fueron trasladados a la cárcel de Villa Floresta y puestos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

Balza aclara por Videla

El ex jefe del Ejército argentino Martín Balza, negó ayer ser "amigo" de Jorge Videla, presidente de "facto" en los años más duros de la represión.

Balza insistió en desvincularse de uno de los comandantes en jefe de la dictadura en unas declaraciones a los periodistas realizadas después de declarar ante la justicia por una causa que investiga si cometió apología del crimen a raíz del envío de unas cartas de salutación a Videla en 1989.

La acusación de apología del crimen contra el ex jefe del Ejército fue presentada por el abogado Ricardo Monner Sans, quien considera que Balza elogia a la dictadura militar en sus mensajes de saludo al ex presidente de "facto" (1976-81).

Balza hizo una "declaración testimonial" ante el juez federal Adolfo Bagnasco por ese caso, que consideró como un "asunto menor". (DyN)

Más militares presos

Ayer quedaron detenidos otros dos militares que se negaron a declarar en un juicio sobre crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura castrense que gobernó el país de 1976 a 1983.

Con estas dos son cinco las detenciones ordenadas por la jueza federal Cristina Garzón de Lascano, que preside el tribunal oral que busca aclarar el fusilamiento de unas 30 personas que en 1976 estaban detenidas en una cárcel de la ciudad de Córdoba, situada a unos 710 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.

Por su parte, el Gobierno nacional minimizó ayer los alcances de las citaciones a militares que las cámaras federales realizan para interrogarlos sobre la verdad de lo sucedido durante el terrorismo de Estado.

Tanto la cartera de Defensa como el ministro de Justicia, Ricardo Gil Lavedra, señalaron que "no es una situación como la que se provocó durante el gobierno de Raúl Alfonsín", cuando la Justicia consideró necesario citar a miles de uniformados a declarar por los excesos en la represión. En este caso, agregaron, se detiene porque se niegan a declarar.


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