El tomate para industria busca sumar experiencia

Productores locales observaron avances del cultivo en campos sanjuaninos. Ahora van por el financiamiento.

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Producción en Valle Medio

En una experiencia que comenzó casi en silencio y ya lleva varios años, el proyecto “Tomate Patagonia” logró reunir detrás de un mismo propósito a toda la cadena ligada a la producción. Así, la Provincia, la Municipalidad de Choele Choel, el Banco Provincia del Neuquén y entidades aseguradoras, la industria elaboradora de derivados de productos del agro, empresas dedicadas a la venta de agroquímicos y pequeños y medianos productores comparten un proyecto de ensayos agrícolas para luego transferir esa información a otros productores y mejorar calidad, rindes y rentabilidad. La semana pasada se llevó a cabo una minijornada donde representantes de cada sector recorrieron los distintos cuadros de tomate con sistema de riego por goteo en campos de la Estancia La Media Luna. Cada cuadro está identificado con carteles que indican fertilizantes, variedad de tomate y agroquímicos utilizados. Para el 8 y 9 de marzo prometieron una jornada más amplia, con los frutos ya maduros, antes de la cosecha. “Tomate Patagonia” surgió de la necesidad de incrementar los rindes y mejorar la rentabilidad, pues de otra forma este tipo de cultivos estaba destinado a desaparecer. Así nació la idea del riego por goteo, que le da a la planta la humedad exacta, con el agregado de que a través del mismo sistema se pueden suministrar fertilizantes y agroquímicos al cultivo. Hoy están en condiciones de afirmar que se reduce el trabajo del productor, quien dispone de mayor cantidad de tiempo para observar las plantas y detectar tempranamente enfermedades del cultivo o plagas y controlar la salud general de los distintos cuadros. Cuando todavía no se habían sumado todos los sectores hoy involucrados, la familia Gordon apostó por la idea de emprender una etapa experimental para luego volcarla a la producción masiva y puso a disposición su propio campo. En la actualidad, Arcor es una de las principales industrias que reciben este tipo de productos. Para ello trabaja en conjunto con el productor, proveyendo los insumos y las semillas y, ahora, compartiendo la información que generan los ensayos para mejorar el rendimiento del cultivo. Hace algunas semanas, una delegación de “Tomate Patagonia” viajó a San Juan, donde han incorporado la tecnología que en Valle Medio está en etapa experimental. Los sanjuaninos –según expusieron en la minijornada– lograron rindes superiores a los que se obtienen en la actualidad en esta región, con tierras de muy inferior calidad. Del viaje formaron parte algunos pequeños productores que se mostraron más que satisfechos. Es que ya vienen trabajando con la cosecha con maquinaria que abrevia la zafra y “achica” el costo de mano de obra. Ante la consulta de este medio respecto del impacto social que puede tener la automatización del riego y la cosecha, los productores coincidieron en que “ni siquiera se va a notar. Nosotros trabajamos en familia; sólo contratamos mano de obra para la cosecha, y esa mano de obra viene de otras provincias. Acá no habrá impacto”, aseguró Franco Peloc. Este plan adaptativo de tecnología aplicada al riego por goteo es lo que se pudo observar en la recorrida a la que fue invitada la prensa, durante la cual fue posible observar detenidamente cada uno de los ensayos. Los integrantes de “Tomate Patagonia” explicaron que “con la visita que hicimos a San Juan y el entusiasmo que trajeron los productores, queremos aprovechar para que no se enfríen. La idea es continuar y que vean que es una tecnología que cuando la adopten va a ser más fácil que regar con la pala. A medida que más se automatice el equipo, más sencillo es”, afirmaron. Franco Peloc, uno de los productores que viajaron a San Juan, comentó la impresión que le generó ver el manejo del tomate bajo goteo. Allí el sistema es casi obligatorio por la escasez de agua y la calidad de la tierra, muy inferior a la de Valle Medio. “El sistema está muy bueno y quedamos impresionados por los rindes en una tierra que es mala comparada con la que tenemos acá. Algunos productores nos comentaban que estaban sacando alrededor de 150.000 kilos por hectárea mientras que acá los que mejor rendimiento logran llegan apenas a 80.000 kilos por hectárea. A los productores lo que más nos interesa es conseguir una financiación para poder incorporar esta tecnología”, explicó Peloc. Diego Gordon, uno de los dueños de la Estancia La Media Luna, indicó que “el concepto básico del programa era encontrar el paquete tecnológico adecuado para después transferirlo, porque lo que no queremos es incorporar nueva tecnología y que fracase porque luego es muy difícil volver a insistir sobre lo mismo. Ahora, uno de los problemas es financiarse, porque hasta poder dar el salto se necesitan fuentes de financiamiento viables, que el cultivo pueda pagar, y cuando un círculo vicioso se transforme en un círculo virtuoso ya la rueda se mueve sola”.


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