El tren llega con desafíos para la seguridad

Habrá 20 frecuencias diarias en la semana y once cruces de vías para respetar entre Cipolletti y Neuquén. Hay un esquema montado pero los conductores desafían a la formación.

1
#

En esta escena, el maquinista hace sonar su potente bocina y los conductores cruzan las vías sin medir las consecuencias.

2
#

NEUQUÉN

NEUQUÉN (AN).- “Cuando salimos de la estación Cargas hay gente que va corriendo o caminando por las vías con los auriculares y no escucha. Van a tener que acostumbrarse”, dijo ayer uno de los maquinistas que a diario conduce el tren de pasajeros que desde hace una semana recorre, en período de prueba, el trayecto entre Neuquén y Cipolletti.

El nuevo servicio comenzará a funcionar el próximo 20 y ni policía de Tránsito ni Bomberos fueron convocados a diseñar un plan de seguridad en el sector de las vías. En el municipio alegan que Nación se comprometió a hacerse cargo del control de los pasos a nivel.

Entre las estaciones de ambas localidades existen 11 pasos a nivel, de los cuales 6 cuentan con banderillero, 3 con barreras automáticas y 2 con barrera manual. El tren pasará 20 veces por día de lunes a viernes y 12 veces los sábados.

A estos hay que sumarles seis cruces más desde avenida Olascoaga hasta la estación de cargas, por donde el tren pasará solo dos veces, al salir para prestar el servicio y al regresar a la noche. En estos pasos hay banderilleros, por lo menos hasta el momento.

Esto genera un movimiento y una rutina diferente en el centro de las dos ciudades, cuando hasta ahora solo se escucha pasar el tren de cargas unas 3 o 4 veces por semana.

En uno de los tantos recorridos de prueba que realiza la formación de pasajeros de Materfer, se pudo observar ayer que los vehículos siguen estacionados al costado de las vías y que los automovilistas no frenan a tiempo cuando escuchan la bocina que anuncia la proximidad del tren. En avenida Olascoaga existe un cruce a nivel con barrera manual. Ayer, cuando el operario ferroviario tenía la barrera en descenso, dos autos pasaron las vías sin medir los riesgos potenciales.

“Eso será hasta que la gente se acostumbre al paso del tren. Cuando salimos de la estación Cargas hay gente que corre por la vía o camina con los auriculares puestos y no escuchan. Van a tener que acostumbrarse”, contó uno de los maquinistas.

Hugo Tamborindegui, miembro del sindicato de La Fraternidad, aseguró que las vías no representan un riesgo porque están en buen estado. “Con respecto a los costados, entre la Operadora Ferroviaria y la Ferrrosur Roca anunciaron que van a colocar alambrados perimetrales, pero aún no tenemos confirmación oficial de cuándo lo harán”, dijo.

Desde el municipio, informaron que finalmente se comunicaron con el gobierno nacional y les informaron que la seguridad de los cruces estará a cargo de la Operadora Ferroviaria. “Dijeron que van a poner garitas en todos los pasos a nivel con guardas y banderilleros las 24 horas”, confirmó Marcelo Bermúdez, secretario de Coordinación de la municipalidad.

En tanto, desde la dirección de Tránsito provincial y Bomberos aseguraron que no fueron invitados a participar de ninguna reunión con la operadora ferroviaria para diseñar un protocolo de seguridad o de intervención frente a un potencial accidente. “Nosotros actuamos en las catástrofes, no tenemos injerencia en la seguridad de las vías. De todos modos existe un protocolo para actuar en caso de accidentes ferroviarios”, comentó Jorge Leiva, director de Bomberos. El tren circulará a una velocidad máxima de 40 kilómetros, reducirá la marcha a 20 al cruzar el puente sobre el río y a 5 kilómetros cuando cruza a la altura del ex peaje.


Comentarios


El tren llega con desafíos para la seguridad