El turismo, la gran apuesta

Las visitas a la mina podrían agregarse a las opciones locales.



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<span style="text-transform:uppercase">naturaleza</span>

el futuro que se viene

La diversidad ante todo. Ésa es la premisa que se trazó la nueva administración municipal en materia turística para priorizar todos los recursos a mano que tiene la ciudad, su entorno y Playas Doradas.

La villa balnearia –distante a 28 kilómetros de Sierra Grande– sigue siendo el atractivo por excelencia y lo que dio un sentido turístico al lugar desde hace 30 años. La demanda constante de loteos permite dimensionar el gran interés que hay de lugareños y foráneos por obtener un terreno con fines de inversión segura en un sitio que en unos años se convertirá en un centro turístico de magnitud.

Quienes apuestan por el sitio aseguran que los factores del atractivo son la calma, la extensión de la playa y que desde que nació el balneario –antes conocido como El Salado– no hizo más que sumar adeptos para conocerlo y descubrirlo.

La propuesta de este lugar se basa en encontrar un lugar calmo, que aun conserva lo agreste de la Patagonia, y que ofrece los atardeceres más deseados. Esa naturaleza combinada con servicios de alojamiento y excelente gastronomía hacen un combo perfecto para la estadía. Por eso Playas Doradas y su desarrollo siguen siendo prioridad.

Por su parte, en Sierra Grande con varias actividades se ponen en valor las sierras que dieron nombre a la ciudad. Últimamente hay trekking interpretativo con avistajes de aves, caminatas nocturnas, fogones, picnics y safaris fotográficos. Pero además se sube la apuesta con la creación de circuitos adaptando el lugar al turismo aventura con escalada deportiva y rappel.

Desde la Secretaría de Turismo municipal tienen en mente adaptar una sierra empinada para hacer escalada deportiva, lo que sería supervisado por el Club Andino Bariloche, donde ya se hicieron gestiones. Se cree que antes de fin de año podrían estar terminados los trabajos de modo que Sierra Grande cuente con circuitos con paredes equipadas para estas actividades deportivas.

El turismo minero otra vez empezó a sonar como una eventual propuesta de cara a un futuro no muy lejano. El escenario actual es muy disímil a cuando se realizaba a fines de los 90 el turismo minero, momento en que la mina no estaba en explotación.

Además, incipiente aún, se promueve un criadero de guanacos como una atracción de turismo rural.

Las bellezas de Playas Doradas cautivan al visitante. Para estar a tono con la demanda de loteos deben mejorarse mucho los servicios y la infraestructura.


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