El viaje musical de Federico Salgado

El bajista de Roca tocó con Black Amaya, entre otros Recorrió América con su banda y editará un DVD



Fue difícil empezar con las preguntas, Federico tiene una forma muy amena de contar, es muy ocurrente y habla con gracia. Cuenta off the record cómo planificaba el recorrido entre el dormitorio, la cocina y el living, para caminar lo menos posible y no perder tiempo.

Es receptivo a los gestos del interlocutor y no deja que la conversación pierda intensidad. Mide bien los tiempos. Será uno de los motivos que lo hacen un gran bajista.

Tuvieron que pasar muchos años de conocernos para compartir escenario. Fue en Buenos Aires en la presentación de un CD que ambos grabamos sin saber de la presencia del otro.

Sobre el escenario es igual de ingenioso que abajo. Incluso durante el show tuvo oportunidad de mostrar su humor en un diálogo improvisado al mejor estilo payada con otro de los músicos, fue increíble escuchar a una persona que uno conoce haciendo algo desconocido: nunca había pensado en Federico Salgado como discípulo de Landriscina y Les Luthiers.

Grabó con La Conversa, Black Amaya, Sin Viola, Superlasciva y en un disco, de próxima edición, Homenaje al Rock Nacional en el que grabaron entre otros Andrés Calamaro y Fito Páez.

Viene de recorrer medio continente intercambiando músicas. Tiene planeados varios viajes más.

-¿Desde cuándo estás en Buenos Aires?

-Desde comienzos del 2002.

-¿Sentís que tu vida en el Valle sigue influyendo en tu música?

-Sí, claro. Allá fueron mis comienzos con la música, mis primeros profesores (Pato Frank y Andrés Fuhr), la elección de un camino a seguir que hoy estoy recorriendo.

-¿Qué extrañás de Roca?

-Mis amigos, el río, el olor a jarilla, la elección de poder escuchar el silencio.

-¿Cómo ves la actividad musical de Río Negro y Neuquén?

-Cada vez que voy de visita encuentro nuevos músicos de gran calidad, nuevas propuestas artísticas y sobre todo musicales. Siento que cada vez hay más movimiento de arte.

-¿Notás diferencias entre tus estudios en el IUPA y el Conservatorio Nacional ?

-No noté ninguna diferencia en la calidad de la enseñanza, aunque sí creo que a nivel infraestructura e instrumental el IUPA está años luz del resto de los conservatorios. El auditorio, los pianos, el instrumental de percusión que hay en Roca es único.

-Y entre los músicos del Valle y los de Buenos Aires ¿ Hay diferencias?

-Ahí pasa algo similar. No creo que haya distintos niveles musicales, la gran diferencia que noto es en el equipamiento. Siento que por motivos económicos, por una cuestión técnica de los instrumentos y equipos, el sonido es mejor en Buenos Aires. Eso se nota mucho en algunos estilos y sobre todo a la hora de tocar en vivo. Por otro lado creo que el porcentaje de buenos músicos es mayor en el Valle que acá…

-¿ Y eso a qué se debe ?

-Básicamente por la escuela. Y me refiero al INSA pero también a los profesores que armaron una gran escuela de bajo como Pato Frank y Andrés Furh. No es casualidad que sean de Roca Ignacio Long, Gabriel Domenicucci, Gustavo Giannini, por nombrar sólo algunos excelentes bajistas.

-¿Qué hacés en Buenos Aires?

-Estudio en el Conservatorio Nacional, pero más la música popular de forma particular. Toco con La Conversa (grupo de música latinoamericana) y el Black Amaya Quinteto, además de trabajar haciendo reemplazos a otros contrabajistas como en la Antigua Jazz Band, diferentes formaciones de jazz y otras músicas. También doy clases particulares de bajo eléctrico.

-¿Cómo surgió el proyecto del viaje latinoamericano?

-El viaje fue el fruto de dos años de trabajo, buscando la manera de integrar, difundir y estudiar las músicas de nuestro continente. Se denominó “América Conversa”. Hicimos un proyecto partiendo de la idea de Sabino Figueroa, y se declaró de interés por Cultura de la Nación y por Cancillería de la Nación, además del aval del Conservatorio Nacional y la Escuela Popular de Avellaneda, entre varios otros. Esto nos ayudó en el transcurso del viaje, pero no en lo económico, no tuvimos ayuda de nadie, fue “muy” independiente. Viajamos con la compañía de dos cineastas que iban registrando todo a su paso a través de Bolivia (Oruro, Cochabamba y La Paz) , Perú (Cuzco, Ayacucho y Lima), Ecuador (Quito y Peguche) y Colombia (Cali, Armenia, Cairo Valle y Bogotá) a lo largo de 5 meses desde febrero del 2007. Fuimos entrevistando diversos músicos folclóricos de cada país, entre ellos se encuentran: Kjarkas, Alberto “Bonny” Terán, Eva Ayllon, Zambo Cavero, Totó La Momposina, entre otros. Tocábamos para difundir nuestra música y poder ir pagando el viaje. Particularmente me junté con algunos bajistas representativos de la música folclórica de cada país para que me guiaran en el estudio de sus músicas. De todo esto se está realizando una película de la banda en gira y una serie de documentales de una hora por país, que dan un acercamiento musical y artístico en general de cada uno. En la página web www.AmericaConversa.com.ar está todo el recorrido, fotos y diarios de ruta de éste viaje.

-¿Imaginabas hace diez años estar en el lugar donde estás?

-En cierto modo sí, sabía que era posible y trabajé por ello, de hecho lo sigo haciendo.

-¿Qué grado de planificación y qué grado de azar hay en tu carrera?

-Sí… me pongo metas, algunas veces llega antes o tarda más, pero también estoy abierto a modificar los objetivos sobre la marcha y cambiar completamente la dirección si así lo siento. Por ejemplo, me podía imaginar hace 10 años estudiando en Buenos Aires, pero nunca podría haber imaginado hacer el viaje que hice o tocar con Black Amaya ( baterista de Pappo, de Pescado Rabioso, etc)…Yo lo escuchaba cuando era chico… me pasó algo muy raro… yo siempre quise ir a ver a Pappo y no lo pude escuchar las veces que fue a Roca. Acá tampoco y ahora estoy tocando con el baterista, toqué también con el pianista y con el bajista… es como una forma de escucharlo, ¿no?

-¿Te costó ganarte un lugar en Buenos Aires?

-En realidad no. Yo siempre fui muy activo. En Roca iba al colegio y salía corriendo para no llegar tarde al INSA, de ahí iba a ensayar con dos o tres grupos distintos y llegar a casa a las 2 de la mañana para ir a la escuela a las 7. Eso me dio una preparación que me ayudó mucho a adaptarme al ritmo de Buenos Aires. Por otro lado tuve la suerte de entrar en la Orquesta Libertador San Martín y ahí conocí a músicos que me abrieron las puertas de muchos trabajos y ahí se va armando una cadena que te ayuda a crecer mucho.

-¿Qué cosas te hicieron llegar a donde estás ?

-Básicamente la música fue el motor de todo esto, las ganas de crecer y buscar nuevas metas, pero no puedo obviar el apoyo incondicional de mis padres que me han ayudado tanto y lo siguen haciendo.

-¿Con quién te gustaría tocar?

-La lista puede ser muy larga, pero la encabezarían Rubén Blades, Jorge Drexler, Luis Alberto Spinetta, Susana Baca, Totó La Momposina y varios otros de jazz y otras músicas.

-¿Qué estás escuchando?

-Mucha música de Sudamérica sobre todo, como: Susana Baca, Eva Ayllon, Totó la Momposina, Jaime Roos, Rubén Blades, Kjarkas, Duo Salteño, Raúl Carnota, intercalando con algo de jazz como Medeski, Martín and Wood, Miles Davis, Charles Mingus y más.

Ya pasaron un par de horas de charla. Me avisa que tiene un ensayo en la otra punta de Buenos aires.

Prepara el contrabajo para el combate en el subte y se va haciendo chistes, como cuando llegó.

 

OSCAR ALBRIEU ROCA www.bairesmusica.com.ar


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