Empleadas domésticas, la deuda de la región



SANTIAGO DE CHILE.- El reconocimiento del trabajo doméstico no remunerado en los sistemas de seguridad social, para una vejez digna de las mujeres, es una de las deudas de los gobiernos latinoamericanos, según expertos de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL).

“Las deudas de la seguridad social son históricas. Desde su inicio fue discriminatoria y excluyente”, aseguró ayer Flavia Marco, experta de la Unidad Mujer y Desarrollo de la CEPAL.

Insistió en que esta discriminación proviene de “la exclusión del trabajo reproductivo, a pesar de que con él se subsidia el sistema y quienes lo realizan no se jubilan nunca”.

Marco fue una de las panelistas de la 38 reunión de la Mesa Directiva de la Conferencia Regional sobre la Mujer, que culminó ayer en Mar del Plata, que abordó “el vínculo entre las políticas de seguridad social y la equidad de género”, entre sus principales debates.

“Sigue sin haber un reconocimiento que el trabajo doméstico es productivo”, afirmó de su lado Sonia Montaño, jefa de ese organismo de la Cepal.

“Las mujeres tienden a caer a la parte asistencial de las pensiones mínimas, porque no logran acumular lo suficiente en un fondo privado como para tener una pensión justa”, advirtió.

De este panorama, excluyó a Cuba, Belice y Costa Rica. (DPA)


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