Empujes y negociaciones



En Roca existió una primera demarcación para el 2019. Magdalena Odarda y su partido Río se asociarán con Martín Soria en un frente. Fue una simple imagen, oportunamente gestada por el roquense en la Fiesta de la Manzana, pero la vorágine política hizo el resto. La senadora, obligada a una sociedad para subsistir, avanzó verbalmente en ese camino, a pesar de que falta revisar asimetrías, como las soluciones en las cuestiones ambientalistas. Ambos, por lo pronto, se exhibirán juntos.

Nada hablaron de la moldura societaria. Por eso impresionó la destemplada reacción del gobernador Alberto Weretilneck que empujó más a Odarda al acuerdo con Soria: “Los une el odio”, declaró. Sorprendió esa clausura después de los vínculos de la senadora con Juntos, incluyendo la aproximación del año pasado. Eso, en realidad, no prosperó porque el gobernador despreció esa confluencia ideada por su vice Pedro Pesatti y la senadora. Así, esa afrenta a la parlamentaria conlleva otra pared con Pesatti, amigos confesos. Por eso Odarda habló a Soria de contenerlo, pero el vice ni amaga a confrontar al gobernador.

“No puede terminar febrero y no existir claridad sobre dónde estamos parados”, le exige parte del peronismo al vice. Él calla, espera y pide “controlar la ansiedad”, a través de una entrevista en Diariolegislativo.com, lo cual fastidió más el ala peronista que, contrariamente, reclama un límite al gobernador, quien marcha convencido de que eso nunca ocurrirá.

En su desconocido raid, Weretilneck minimiza toda demarcación ajena. Siente que el corrimiento peronista lo libera si tiene que aliarse con Cambiemos y que el aporte de Odarda a Soria delimita un espectro exclusivamente ambientalista. Él, por lo pronto, marcha con su duplicidad, ratificando la identidad de Juntos en Río Negro y prometiendo en Buenos Aires una futura alianza al gobierno nacional.

El gobernador aguarda mucho de Nación y ofrenda en ese sentido. Se fue –en la indiferencia– la secretaria de Derechos Humanos, Laura Méndez, aludiendo a “cuestiones personales” pero bien marcada por las contrariedades con Weretilneck por su extremado alineamiento nacional. “No es un área política del Ejecutivo” sino “un organismo de mediación” o “comunitaria participación”, dijo el mandatario, en una curiosa definición de la secretaría.

Río Negro necesita rápidamente lograr un instrumento nacional para liberarse de las obligaciones de los próximos meses, comenzando con letras y cheques diferidos. La adhesión rionegrina a la ley de Responsabilidad Fiscal transparenta esa urgencia por los pasivos de corto vencimiento. Se explica en el acceso “a nuevo endeudamiento para un refinanciamiento”. Esa brutal sinceridad en la fundamentación exigió una forzada respuesta del oficialismo en Labor Parlamentaria y, por eso, el exministro y hoy legislador Alejandro Palmieri se quejó por la cruda revelación de Economía.

Ese estrujamiento creció con el alza del dólar porque existe una participación alta de esa moneda en la estructura de la deuda. Se ubica en el 46% del total. Así, mil millones más adeuda Río Negro por la reciente alza del dólar mientras se entremezcla con las mejoras por las regalías petroleras.

A diferencia de la deuda, el componente salarial depende de la maniobra provincial. Córdoba y Misiones cerraron alzas del 11% y 15,5%, en dos tramos, con y sin cláusula gatillo, respectivamente. Las paritarias rionegrinas se iniciarán entre el 20 y 24 de febrero. Unter y ATE sondean un pedido común –que estará en el 25%– mientras UPCN estima su receta.

Río Negro se sumerge en repasar porcentajes y si habrá cláusula de “revisión”. Economía niega esa opción para resguardar la prevista baja del déficit pero Weretilneck no es tan contundente, entonces otea qué resolverá Buenos Aires (que el jueves comienza a negociar) y qué pasa con el proceso económico. Estará encima de esa cuestión y, también, de Nación por la deuda, porque ambos procesos sigilosos pueden ser más ruinosos que la extravagancia de la política.

Odarda avanzó en un Frente con Soria,
quien puso
el escenario. Weretilneck aportó a esa convergencia y sumó distancia con su vice.

Para Weretilneck es tiempo de tratar la deuda y negociar salarios.
ATE y Unter abrirán con el 25%, y el gobierno analiza la cláusula gatillo.

Datos

Odarda avanzó en un Frente con Soria,
quien puso
el escenario. Weretilneck aportó a esa convergencia y sumó distancia con su vice.
Para Weretilneck es tiempo de tratar la deuda y negociar salarios.
ATE y Unter abrirán con el 25%, y el gobierno analiza la cláusula gatillo.

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