En Bariloche, la UCR le teme a octubre



La crisis política y financiera que sacude a la comuna conspira contra las expectativas electorales de la Alianza. A esto se une el bajo perfil que tiene la instalación de la candidatura a senador de Falcó. La inquietud se da en una ciudad con mucho electorado suelto.

El radicalismo y su Alianza intuyen que Bariloche se está tornando un escollo complejo en relación con las elecciones parlamentarias de octubre.

De una prolongada exploración de pensamiento entre la máxima dirigencia partidaria que hizo ayer este diario se extraen los siguientes datos:

* La historia electoral de Bariloche reza que en esa ciudad nadie es dueño de un caudal permanente y decisivo de votos. Un dato que jerarquiza a la sociedad en tanto define ponderación y selección a la hora de ir a las urnas.

* Este perfil dice que, con la sola excepción de uno que otro comicio para gobernador y para presidente de la Nación, para el resto de las elecciones (comunales y parlamentarias) el mapa electoral señala que lo más común es ganar con no más del 35% de respaldo.

* Toda esta historia habla además de un recurrente surgimiento en tiempos de comicios: el de terceras fuerzas que, seduciendo al elector suelto, fracturan toda posibilidad de consolidación del poder de la UCR y el PJ. A lo largo de la transición, ese rol fue cumplido en su momento por la Ucedé, el MUP y el PPR. En el "99, por caso, en comicios comunales, el PPR salió segundo.

* Con variados fundamentos, no carentes de rigor, el radicalismo estima que con vistas a las elecciones de octubre, es harto complejo que surja una fuerza transversal que opere entre la Alianza y el PJ. Sólo un franco y acelerado deterioro de la Alianza instalaría en el escenario una tercera alternativa. Y, al menos hoy, no existen razones de peso que hablen de esa posibilidad.

* Pero la precariedad electoral que siente ahora el radicalismo en Bariloche deviene de otro flanco. La dirigencia partidaria más reflexiva presiente, con motivo, que mucho de ese electorado suelto que respaldó en su momento al MUP -hoy en la Alianza-, o al PPR, puede reafirmar en octubre su vocación de autonomía de voto respaldando al PJ.

* Desde el radicalismo se estima que son dos las razones para una eventual definición de esta índole por parte de esos sectores:

A) La crisis política y financiera que jaquea al intendente Atilio Feudal. Todo un proceso que demuestra una llamativa tendencia a reproducirse sin solución de continuidad. Así, el deterioro de la gestión municipal bien puede jugar en contra del oficialismo a la hora de votar. (Más inf. pág. 21).

B) La propia debilidad que denuncia -en materia de conocimiento público- el primer candidato a senador por la Alianza: el diputado Luis Falcó, presidente de la UCR. Las encuestas le dan un perfil muy bajo de instalación de imagen en la sociedad rionegrina en su conjunto, y de la de Bariloche en particular. Son encuestas ordenadas por el propio oficialismo, que las mantiene en "cerrado de sacristía".

*) Ante este panorama, los radicales temen que el peronismo se filtre vía aquel descontento y vía la restante carencia.

*) Es más, no son pocos los radicales que admiten como peligroso para los intereses de la Alianza el hecho de que el PJ ya tenga instalados sus precandidatos a senadores y diputados y que en un mes más se defina el tema. O sea, una instalación a la que se contrapone la ausencia de definiciones que la Alianza muestra en lo concerniente a completar las fórmulas para senadores y diputados nacionales.

*) No son pocos así los radicales de Bariloche que quisieran ver a un partidario de esa ciudad como segundo candidato a senador. Todo en función de incrementar en lo posible las chances de Falcó en un lugar donde sin duda su imagen brilla por su ausencia.

Estos son sólo algunos de los datos que hoy hacen reflexionar al radicalismo rionegrino en función de las elecciones de octubre.

Un capítulo que aún parece lejano.

"Pero en política, lo lejano suele ser mañana", dijo Juan Perón.

Un hombre que supo de manejo de tiempos y hombres.


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