En Boca, la hinchada calla a la barra



En el partido del miércoles ante Liga por Libertadores se repitió en el Barrio de La Boca una sucesión de postales que resulta interesante.

Afuera de la cancha Rafael Di Zeo es alabado y le piden autógrafos mientras ostenta su poder. El estado no permite que él y otros integrantes de la barra ingresen a La Bombonera.

Antes del comienzo del partido, la ‘’12’’ cuelga una bandera que dice que el derecho de admisión ‘‘está mal aplicado’’, apelando a un argumento legal que utiliza este grupo caracterizado. Manejan negocios millonarios. Algunos vinculados al fútbol, pero todos de dudosa procedencia.

Entre canto y canto pasan insultos a la Conmbebol y al clásico rival. ‘‘El domingo cueste lo que cueste’’, es el hit del final del partido anterior a viajar por primera vez en el año al Monumental.

Hasta ahí las manifestaciones son comunes y no distinguen lugar en el estadio.

Cuando desde la popular local, donde mandan los discípulos de Di Zeo, busca dejarse un mensaje cantando en contra del derecho de admisión, es el simpatizante de a pie el que no le permite avanzar con su intención.
Tanto los plateístas como quienes van a las bandejas opuestas a la barra dejan en claro una postura detrás del ‘‘Dale Boca, dale Bo…’’.

Es un hecho que no tiene peso material pero significa mucho en un contexto donde el poder de la barra es muy fuerte hace años. No será una revolución antimafiosa, pero al menos implica que no todo está perdido.


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