En Cipolletti hubo paro hospitalario por partida doble

Los trabajadores de salud hicieron retención.



CIPOLLETTI (AC).- Una situación atípica se dio ayer en esta ciudad, porque al programado paro -o “retención de servicios”- del personal médico, de enfermería, administrativo, agentes sanitarios y de maestranza del tradicional hospital “Pedro Moguillansky”, ubicado en calles Fernández Oro y Sáenz Peña, se sumaron los 110 obreros que están construyendo el nuevo nosocomio, en el extremo norte, en el predio que da sobre Naciones Unidas. Claro, cada sector de trabajadores tenía motivos diferentes para el reclamo.

“Tenemos un alto acatamiento”, informó el dirigente de UPCN, Jorge Chandía, respecto de la medida de fuerza en el “Pedro Moguillansky”, que se extenderá hasta la medianoche de hoy.

En los distintos servicios -Consultorios Externos, Pediatría, Ginecología, Cardiología, Laboratorio, Internación, Cirugía, Obstetricia, entre otros- se atendieron sólo las emergencias, aunque no se notó una afluencia masiva de gente porque desde el miércoles los que iban se informaban acerca de la retención.

También en los 14 centros periféricos se le dio prioridad a las emergencias y no hubo controles ni atenciones de casos leves.

La retención de servicio implica que el personal se mantiene en sus puestos de trabajo pero sin realizar las tareas pertinentes, y finaliza hoy a la medianoche. Se resolvió el martes en una asamblea de los trabajadores de la salud pública afiliados al sindicato UPCN, y la acataron también, no de forma orgánica, pero sí en la práctica, muchos cuadros del gremio ATE, e independientes.

Se supo ayer de fuentes de UPCN locales que desde el Ministerio de Salud de la provincia se habría impuesto a la dirección del hospital que la citada “retención” no contaba con el aval de la conducción central del sindicato, y que por ende sería ilegal, pero aquí se mantuvo la medida sin ninguna variante, pese a esa velada advertencia.

Los hospitalarios exigen que no se pague parte de los haberes en tickets, que cesen los descuentos por leyes de emergencia económica y que se instrument una recategorización, llevando el salario de la categoría más baja a un básico de 300 pesos.

En tanto, los 110 obreros que construyen el nuevo hospital, obra a cargo de la UTE integrada por Oriente y ECA, pararon ayer por dos horas, a la mañana, porque quieren que se les liquide un plus, y en tickets canasta.

Juan Carlos Garrido, uno de los representantes de los trabajadores, expresó ayer que no había objeciones respecto del sueldo que están recibiendo por quincena los oficiales y ayudantes de varias disciplinas de parte de la UTE, pero consideró que la patronal se halla en condiciones de pagarles un plus.

El paro de los obreros en la estructura del nuevo hospital, que avanza de manera más acelerada aún que lo que exige el cronograma que impone la licitación, duró unas dos horas, y fue total, aunque sin abandono del predio. Pasadas las 10 la actividad se había normalizado, porque previo contacto con la sede de la UTE, en Roca, se pautó una reunión para hoy a media mañana, a fin de que llevar a feliz puerto la negociación.

Desde el sector obrero se dijo que ya la empresa está pagando plus pero de manera selectiva, y rotativa, y por ende quieren extenderlo a todos, sin excepciones.

Los obreros pretenden que el plus llegue en forma de tickets canasta, ya que no pueden objetar el monto quincenal que abona la UTE pues se halla acorde con lo que estipula el convenio vigente.


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