“En Córdoba pelean por quién está más lejos de Cristina”

Poliarquía interpreta que los candidatos se despegan del gobierno.

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BUENOS AIRES (ABA).- Sergio Berenztein, de Poliarquía, sostuvo que a diferencia de los comicios celebrados en Santa Fe y capital federal, donde compitieron fuerzas K, en la elección del domingo en Córdoba, Cristina Fernández “es una papa caliente que nadie quiere agarrar”. En diálogo con “Río Negro”, también se refirió a la trascendencia de las internas abiertas, obligatorias y simultáneas del 14 de agosto: “hay un 36% que entiende de qué se trata y dos tercios que están muy mal informados... es trascendente por varios motivos y habrá que ver si algún líder capitaliza el voto antikirchnerista, hoy superior al 40%”. –¿Qué importancia le asigna a las elecciones del domingo en Córdoba? ¿Hay similitudes con la ciudad de Buenos Aires y Santa Fe? –Hay otros matices. A diferencia de Capital y Santa Fe, donde había candidatos K (Daniel Filmus y Agustín Rossi), en Córdoba los tres principales compiten entre sí para saber quien está mas alejado del gobierno nacional. El radical (Oscar) Aguad acaba de afirmar que (Luis) Juez y (José Manuel) De la Sota son aliados tácticos de la Rosada. Juez lo rechazó tajante y De la Sota dejó el tema en la indefinición. –¿Es decir que Cristina tiene un papel central? –Es una papa caliente que nadie quiere agarrar. Antes reunía atributos positivos y ahora es negativa para todos. No sabemos si esta tendencia es peculiar de la idiosincrasia cordobesa, ni si refleja un cambio de humor y cuál será su dimensión, pero hay una situación distinta a la de mayo. –¿No cree que si De la Sota gana, después apoyará a Cristina obedeciendo al PJ? –Es una especulación, que en principio el desmintió. –¿Estamos muy cerca de las internas del 14 de agosto, se desenreda allí el panorama político? –Hay un 36% que entiende de que se trata y dos tercios que aceptan que están muy mal informados. Hay que mirar cuanta gente va a votar ese día y examinar los resultados absolutos y relativos. –¿La oposición va detrás de un voto útil hacia el 23 de octubre? –Y sí, buscará legitimar liderazgos. Como se descuenta que Cristina sale primera, habrá que ver quién sale segundo. ¡Hay que tener mucho cuidado con esto! Si llega a haber paridad entre dos candidatos, dificultará un acuerdo entre ambos o la selección que pueda hacer la opinión pública de alguno de ellos ¿Alguno podrá capitalizar el voto anti K que es superior al 40%? Facilitaría las cosas que haya un segundo claro, nítido. –¿No prevé otras dificultades? –Habrá que prestar mucha atención en la limpieza y la transparencia de esta elección. Vemos que hay problemas de logística en la repartición de boletas y distritos muy calientes, en especial en la provincia de Buenos Aires, donde se percibe el clientelismo y la influencia de caciques locales. –Mauricio Macri se transformó en un gran elector, ¿es de esperar que transfiera sus votos a algún candidato no K? –Esa renuente. No se ha definido por nadie. Fíjese lo que pasa en Córdoba. Un sector del PRO va con las listas de De la Sota y Gabriela Michetti hace campaña por Aguad. Ahí se pone de manifiesto una disputa interna. Sintetizando: no hay un único criterio. Ese es un problema para Macri. No se arriesgará por un candidato que vaya a perder en octubre. –¿Cree que el gobierno tomó nota del mal humor social y que podría recapacitar y cambiar sus métodos de conducción? –Es una cuestión táctica, como el reciente saludo de Cristina a Mauricio. Hasta aquí el kirchnerismo fue un 99 por ciento confrontación. Abre un poquito el diálogo después de una derrota, pero ¿cuánto dura? No tiene credibilidad como fuerza de diálogo y consenso. Puede que lo intente ahora para no espantar a la clase media y aparecer más institucionalizado, pero hay que acordarse de las elecciones de 2007 y el posterior conflicto con el campo.

Arnaldo Paganetti

Berenztein: “La presidenta antes reunía atributos positivos y ahora es negativa para todos”.


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