En el 2003 el desempleo tuvo un descenso récord y llegó a un dígito



NEUQUEN (AN).- En octubre del 2003 las estadísticas fueron menos dramáticas porque la desocupación en Neuquén-Plottier marcó un récord: llegó a 7,9% después de haber marcado 13,1% pocos meses antes y por primera vez en casi una década fue de un dígito. Sin embargo, se mantuvieron altos los índices de pobreza e indigencia porque los pobres se contaban a razón de más de cuatro personas cada diez y los hogares en esa situación alcanzaban al 35,8%. La indigencia, en cambio, afectaba al 20% de la gente y al 16% de los hogares.

El desempleo disminuyó fundamentalmente por la mayor actividad en petróleo, construcción, turismo y servicios, y también cayeron los índices de pobreza e indigencia pero en menor grado, pese a que el aumento de los recursos provinciales continuó su ascenso indetenible, en especial por coparticipación federal de impuestos y regalías petroleras. La pobreza afectaba en el primer semestre del año pasado al 39,2% de los hogares y al 45,5% de los habitantes del conglomerado. Seis meses después y con ingresos superavitarios que incidieron favorablemente en el mercado laboral, Neuquén no pudo doblegar la pobreza, que bajó menos de cuatro puntos si se considera los hogares -de 39,2 a 35,8%- y apenas un punto si se considera la población total 45,5 a 44,9%-.

En cuanto a la indigencia, el comportamiento fue similar: en hogares cayó de 17,4 a 15,8% aunque en personas la reducción se notó más, ya que bajó de 22,4 a 19,7%.

Los hogares compuestos por un matrimonio y dos hijos que no reunían ingresos de 780,46 pesos mensuales eran considerados pobres. La línea de indigencia abarcaba la franja cuyos ingresos no alcanzaban a 358 pesos mensuales.

Esos niveles de ingresos requeridos por las estadísticas resultan muy difíciles de obtener con las variables que maneja la población en estudio -programas sociales, changas u otro trabajo informal- y abarca también a quienes, aun con empleo estable, no alcanzan esas cifras.

Los datos pertenecen al informe “Incidencia de la pobreza y de la indigencia en 28 aglomerados urbanos”, difundido por el Indec en marzo de este año y referido a los resultados semestrales de 2003. En octubre de ese año se registró el índice de desocupación más bajo en esta capital desde comienzos de la década de 1990 con 7,9%, y ese dato es dos puntos menos que en la primera onda del año. Neuquén, que es el aglomerado urbano más importante de la Patagonia, tuvo, después de Santa Cruz, la franja más chica de desocupados.

El sensible aumento del empleo registrado a finales de 2003 no reflejó mayores ingresos para las familias en conjunto ni para quienes recuperaban su inserción laboral. Es

que la cuestión salarial resulta fundamental en el momento de ubicar la población en una u otra franja. En octubre, la canasta básica total -alimentos y servicios- por persona estaba en 219 pesos para los pobres y 110 para los indigentes adultos, un nivel que los ingresos familiares apenas llegan a cubrir con los subsidios y trabajos eventuales.

Nota asociada: Neuquén crece pero mantiene las asimetrías sociales

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