“En la vida me faltó tiempo para mí”

Sibarita por naturaleza y elección, Miguel Brascó no sólo habla de vinos: también del buen vivir.



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Toncek Arko

Miguel Brascó, creador de “Cuisine&Vines”, dibujante y un gran especialista en vinos.

Miguel Brascó, considerado una “celebridad” en el mundo de la gastronomía y los vinos, visitó Bariloche para ofrecer una animada charla y promocionar los vinos neuquinos.

En diálogo con “Río Negro” repasó algunos aspectos de su trayectoria y opinó sobre los tintos y blancos argentinos, que serán declarados “bebida nacional”.

Ante un nutrido grupo de clientes, periodistas y amantes del vino, “el maestro” Brascó deleitó a los presentes con su buen humor y un conocimiento ilimitado en materia de vinos y comidas, que fueron acompañados por la degustación de la bodega neuquina que trajo al especialista.

La reunión tuvo lugar días antes de que se declare al vino como la “bebida nacional” de Argentina, mediante decreto presidencial.

Brascó elogió la iniciativa y dijo que es “un reconocimiento a un producto muy popular y que además tiene el respaldo de una importante industria”.

Dijo que Argentina se ubica en el quinto lugar en lo que respecta a países productores y consumidores de vinos, “muy importante en el mundo”.

Fiel exponente de la cultura “bon vivant” que impera en numerosos argentinos, Brascó pregona que en la vida hay que “pasarla bien y tener salud”. No en vano, escribió un libro sobre ello: “Pasarla bien”.

Es periodista, poeta, escritor, abogado, dibujante, humorista y experto en vinos y gastronomía… En resumen, una persona que incursionó en varios ámbitos y demostró diferentes talentos.

–¿Que te faltó hacer en la vida?

–Ser mas criterioso y tener más tiempo libre para mí”– respondió reconociendo que siempre fue un obsesivo por el trabajo y los compromisos profesionales y sociales.

Hoy, con 84 años, reitera una frase de Alfonso Reyes: “¿Qué estás haciendo?: estoy viviendo”. Pero agrega: “Con tiempo para pensar y estar tranquilo”.

La vida

Brascó, quien vivió su niñez en la sureña Patagonia, guarda buenos recuerdos de Bariloche, donde conoció a “la mujer más importante” de su vida. Y tuvo muchas, siempre jóvenes… El encuentro fue “impactante”, ya que ella se lo llevó puesto en las pistas de esquí del cerro Catedral.

Después del choque se hicieron amigos y fueron marido y mujer, explicó en la cava. Ambos fundaron la revista “Cuisine&Vins” y la Expo Gourmandise, dos hitos en la gastronomía argentina.

No obstante un prematuro fallecimiento de Lucila Goto, de cáncer a los 40 años, significó un golpe tremendo para Miguel, que logró superar con el budismo zen.

Brascó continúa siendo un vividor y observador satírico de la paquetería criolla.

Filoso con la crítica y defensor de sus convicciones, reiteró que el documental de Jonathan Nossiter, “Mondovino” le parece “una farsa mal intencionada”.

“No me gusta, critica en forma injusta a un hombre como Michel Rolland, que mucho hizo por los vinos”, afirmó.

También explicó que en su momento dijo que “el merlot y el torrontés son vinos para los gay”, lo que no fue expresado en forma peyorativa hacia los homosexuales, sino como una manera de definir al tipo de vino.

“Si los sommelier dicen que un vino tiene sabor a pis de gato, y está aceptado, yo puedo decir que el torrontés es un vino para los gay”, disparó.

También criticó la cerveza industrial que se elabora en Argentina, la que a su criterio no tiene gusto definido.

Ponderó el tannat salteño y en menor medida al de Uruguay, donde se lo adoptó como la cepa nacional.

También dijo que le encanta el merlot de Chile, donde el vino nacional es el carmenere. Afirmó que esto es obra de los “amperógrafos” que de manera caprichosa determinaron qué cepaje es auténtico en cada lugar.

Ante una consulta de los presentes respondió que la Patagonia “produce muy buenos vinos propios de la zona fría”.

Ponderó los pinot noir y también el merlot y chardonnay. Explicó que tienen la característica de no necesitar de altitud para lograr una buena amplitud térmica (que logran los vinos de Mendoza, San Juan y Salta) y tampoco tienen la influencia marítima, propia de los vinos chilenos. La Patagonia es una gran región y tiene un futuro muy importante, en gastronomía, vinos y también en otros aspectos.

Hay una tendencia de elaborar vinos en lugares exóticos. ¿Se pueden cultivar vides en cualquier parte?

–Argentina tiene lugares con microclimas que permiten hacer vinos. La tecnología moderna también permite elaborar vinos en lugares más complejos naturalmente. No obstante, en mi opinión, hay suficiente espacio en los lugares tradicionales de la vitivinicultura, no hace falta elaborar vinos en lugares poco apropiados”, dice Brascó durante el encuentro con la prensa.

–¿Dónde le gusta comer en Buenos Aires?.

–Tengo diez restaurantes a los que voy frecuentemente y también tengo mi plato preferido en cada uno de ellos. Siempre pido lo mismo para comer. No obstante, cuando estoy trabajando, elijo lugares nuevos y pruebo platos diferentes, sobre todo las especialidades de cada lugar.

Arko Toncek


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