En medio de lágrimas, Castells le dijo al tribunal que es inocente

Lleva 33 días de huelga de hambre. Ayer volvió a tomar líquidos

Quebrado por el llanto, el líder piquetero Raúl Castells proclamó ayer su inocencia ante el tribunal de la Cámara del Crimen 1 de Resistencia. Por su parte, la defensa rechazó la imputación de extorsión que pesa sobre el detenido por la toma de un casino en esta capital, el 16 de julio último.

Minutos después de declarar, Castells decidió volver a ingerir líquidos, en el marco de la huelga de hambre que ya lleva 33 días.

"He tomado la decisión de levantar la huelga seca y continuar con la ingestión de líquidos, a la espera de la resolución de la Cámara sobre mi situación judicial", señaló Castells en un acta que él mismo firmó ante las autoridades del Hospital Perrando, donde permanece internado.

Visiblemente debilitado, el líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) fue autorizado a pronunciar algunas palabras ante el tribunal integrado por Alejandro Parlmetler, Glenda Vidarte y Graciela Chavarría.

Los desocupados "fuimos (al casino Gala) sobre todo acompañados por campesinos que habían sembrado algodón y que se quedaron sin nada por la sequía que hubo este año en esta parte del país", dijo Castells y enseguida rompió en llanto.

El piquetero se mostró muy afectado, al cumplir su cuarto día de huelga seca. Llegó al tribunal enfundado en su clásico poncho rojo, en una ambulancia. Al llegar, fue llevado en silla de ruedas para presenciar la audiencia técnica con sus abogados Mario Bosch y Sergio Quiroz.

Unas 200 personas, entre ellas su esposa Nina Peloso, se acercaron al lugar, ubicado en la intersección de la avenida San Martín y calle Juan B. Justo, para solidarizarse con el detenido.

Ahora, el tribunal analizará -se cree que no demorará más de una semana, habida cuenta del frágil estado de salud del imputado- si hace lugar o no al recurso de oposición que presentó la defensa, que ya fue rechazado por la fiscal de Investigaciones número 10, Mercedes Riera, la jueza de Garantías número 1, María Gutiérrez, y el fiscal suplente Jorge Gómez.

En la audiencia de ayer, los abogados alegaron que el apoderado del casino Gala ofreció dinero (fueron 11 mil pesos) en lugar de alimentos a los piqueteros. "La idea de entregar dinero en efectivo, en vez de alimentos a los desocupados, no partió del señor Castells ni de ninguno de los visitantes, sino del apoderado del casino, quien al explicar que no tenían víveres suficientes en el lugar propuso: cuantifiquen en dinero la mercadería que necesitan, así nosotros les damos la suma y ustedes compran lo que necesitan", aseveró Bosch.

Además, indicaron que "no están acreditados los hechos delictivos supuestamente cometidos por los desocupados que ingresaron pacíficamente al casino" Gala. En cambio, consideraron que las acusaciones contra Castells "forman parte de las especulaciones de la funcionaria judicial, al dejar por sentado que las autoridades del casino imaginaron que los desocupados que habían ido a pedir comida actuarían con violencia, destrozando las instalaciones si no satisfacían su pedido de alimentos".


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