En Valcheta el eclipse total se vivió con viento, lluvia, nubes y fue una fiesta

En varios puntos de la localidad se reunieron científicos, políticos y turistas que llegaron desde todos los puntos del país para vivir un fenómeno único.

En Valcheta la emoción fue total. Foto Juan Thomes

 “Faltan 2 minutos”, gritaba un hombre desde el parlante en el campo de doma de Valcheta, ayer a las 13:13 y el Sol aparecía casi cubierto por la luna. Las nubes de repente lo tapaban y cada vez que asomaba, más de mil personas silbaban y alentaban de cara a un viento de 45 kilómetros por hora. De repente, el frío de una noche de verano se comenzó a sentir y una penumbra cubrió todo. Algunas aves volaban confundidas, todos miraban al cielo y muchos lavaban tanta tierra acumulada en los ojos con lágrimas.

La jornada había comenzado temprano en el pueblo y a las 10 de la mañana en la casilla de turismo varios jóvenes guiaban a los visitantes hacia los diferentes puntos de observación.

Hasta aquí llegaron personas de todo el país. Foto Juan Thomes

La intendenta de la ciudad Yamila Direne, a esa hora, se dirigía hacia allí para recibir a la Gobernadora Arabela Carreras. La mandataria había partido de Las Grutas y lo vería en Ramos Mexía. Juntas, recorrían el predio lindero a la ruta 23, a tres kilómetros del pueblo, entre telescopios, científicos y turistas que habían llegado desde todos los puntos del país.

“En la provincia el eclipse nos dio la oportunidad de recuperar el turismo que estuvo detenido este tiempo. Lo vivimos con mucho movimiento, con un despliegue cuidadoso en cada localidad, sin olvidar que estamos en el marco de la pandemia”, dijo la gobernadora de Río Negro.

Hubo astrónomos y técnicos de instituciones científicas públicas. Foto Juan Thomes

A su lado, la intendenta Yamila Direne relataba que los días previos llegaron a la localidad mil personas y se creía que se habían sumado unas tres mil más, distribuidas en diferentes puntos de observación como el Bosque petrificado, el Arroyo Valcheta o el Cerro de la Cruz.

En ese momento, muchos se ponían los lentes especiales y descubrían que el Sol parecía que tenía un mordiscón. A metros de allí, Franco Meconi del proyecto Eclipsor 2 conectaba sus computadoras y contaba que en un globo meteorológico de látex que se carga con helio, llevarían cámaras a una altura de 25 kilómetros para sacar fotos desde esa perspectiva.

“La carga lleva cámaras de foto y video, GPS, equipos de radio y un conjunto de fotodiodos para realizar mediciones en los movimientos previos y posteriores al eclipse”, dijo Franco Meconi de Terrazas del Cosmos, un portal de astrofotografía, que se unió con Ansat Argentina para llevar adelante ese trabajo.

Por mas de dos minutos esta zona de la Línea Sur rionegrina estuvo en penumbra. Foto Juan Thomes

A las 12 del mediodía unas gotas de lluvia cayeron y amenazaban complicar aún más la jornada. Pero sin alcanzar a mojar demasiado, cesó. En una camioneta que rezaba Servicio Meteorológico Nacional, unos 30 científicos y técnicos manejaban drones, computadoras, realizaban varios estudios y monitoreaban radiación y otros parámetros.

Cuando la penumbra desapareció, muchos se miraban entre sí y reían. Otros festejaban, como Josi Mandón que había llegado a ver el Eclipse desde Lago Puelo.

“Nos maravilló la organización y fue muy emocionante. Sentí algo único. De repente entramos en un no tiempo y todo fue re fuerte”, dijo mientras descorchaban un champagne para festejar su cumpleaños y tiraba un poco a la tierra “para darle poco a la Pachamama”, decía”.


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