Encontró la cabeza de su padre en el patio de la casa

Fue ayer a la mañana en un paraje cercano a San Martín de los Andes. Hallaron el cuerpo decapitado y quemado en el fogón de la vivienda. Sería de un accidente. El cuerpo habría sido seccionado por perros.

SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- Un caso macabro y a la vez insólito, cuyos elementos son una cabeza, un cuerpo decapitado e incinerado, varios perros y un hombre estupefacto, investigan la Policía y la Justicia en un paraje rural cercano a esta ciudad. Sin embargo, no se trataría de un crimen sino de un extraño accidente.

Al parecer, el suceso comenzó a cobrar forma en la mañana de ayer, cuando un joven salió de su casa en las primeras horas de la jornada, para dirigirse a sus quehaceres habituales, en Payla Menuko o paraje Puente Blanco, a diez kilómetros de San Martín de los Andes y a los pies del cerro Chapelco.

Pero de inmediato quedo azorado, primero, y presa del estupor, después. En un sector del terreno, el joven se encontró con la cabeza seccionada de su propio padre, reconocible aún a pesar de desgarrones de tejido, como si aquel resto humano hubiese sido atacado por perros y aves de rapiña.

El predio abarca alrededor de 1,5 hectárea, y alberga varias viviendas separadas entre sí por considerable espacio. En una muy precaria construcción vivía Marcelino Vera, de 65 años y condición humilde. En otra vivienda de regular edificación vive otra parte de la misma familia.

Don Marcelino era también conocido por la policía de San Martín, como un indigente que solía reunirse con otra personas de similar condición en determinadas sitios del pueblo, para conversar, siempre a la intemperie.

El muchacho se puso en contacto de inmediato con la céntrica comisaría 23, que despachó una comisión hacia el paraje. Ya en el lugar y tras comprobar que efectivamente había una cabeza humana en el patio, acudieron a la vivienda de Marcelino Vera, donde hallaron otro macabro cuadro: el cuerpo del infortunado hombre, decapitado e incinerado, sobre un pequeño fogón hecho en el piso.

El dato es que el resto de la paupérrima morada no exhibía muestras de combustión, a pesar del riesgo de materiales como madera y cartón. Una fuente dijo que se trata de un fenómeno raro pero posible, que se produce cuando la combustión se limita sólo al cuerpo humano, sin producir daños en el entorno inmediato.

La más firme hipótesis que manejan los investigadores da cuenta que se trataría de un accidente, combinado a la vez con la presencia de perros, que desprendieron la cabeza del cuerpo quemado.

Las fuente dijeron que se manejan diversas líneas de investigación. Pero en la precaria vivienda no se halló evidencia de forcejeos u otro indicio que pudiera sugerir una situación violenta, de la que Marcelino Vera pudiera haber sido víctima. De momento, entonces, y tratándose a primera vista de un infortunado accidente, no hay otros sospechosos ni se ordenarán nuevas diligencias, hasta obtener el resultado de la autopsia.


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