Eficiencia, la clave en tiempos de ajuste

Nación dispuso la obligatoriedad del etiquetado de eficiencia energética en múltiples productos. Hasta el momento era una información voluntaria que aplicaban algunas empresas. Para las autoridades de IRAM permite ahorrar en consumo.

28 sep 2017 - 00:00

Las tarifas de los servicios públicos aumentaron considerablemente en los últimos dos años y prometen seguir su carrera alcista. Esto provocó que la demanda energética en hogares y comercios cayera en abril un 5,4 por ciento en forma interanual, según los últimos datos oficiales disponibles.

Claro que el ahorro tiene un límite. ¿Cómo bajar aún más el consumo sin cortar el suministro? Una buena manera es contar con electrodomésticos energéticamente eficientes, es decir que gasten menos electricidad.

De acuerdo a una serie de disposiciones de la dirección nacional de Comercio Interior, las normas IRAM de etiquetado de eficiencia energética (EE) en televisores y motores, hasta el momento de aplicación voluntaria, han pasado a ser obligatorias. De esta manera, para poder comercializar esos productos los fabricantes deberán colocar las etiquetas con información para el usuario.

En el caso de los motores, la obligatoriedad se aplicará a los monofásicos desde los 0,12 Kw y hasta 7,5 Kw. A a los trifásicos desde 0,75 Kw hasta 30 Kw inclusive. En los televisores abarca tanto el modo encendido como en espera (stand by).

Guillermo Curi, director de Certificación del Instituto Argentino de Normalización y Certificación, aseguró que de acuerdo al tipo de producto “el ahorro puede ser drástico” y puso como ejemplo a las lámparas eléctricas, en la que la diferencia de consumo entre las más eficientes y las menos eficientes “es superior al 80 por ciento”.

Curi explicó que la resolución que establece el régimen general de certificación de etiquetado de eficiencia energética tiene casi 20 años de vigencia y “los usuarios han comenzado a darle importancia en el último tiempo por motivos culturales y sobre todo económicos”.

En este sentido, precisó que en refrigeradores de uso doméstico, acondicionadores de aire, lavarropas, balastos para lámparas fluorescentes, lámparas incandescentes y fluorescentes, y televisores ya es obligatorio el etiquetado y su certificación.

En todos los casos, para determinar la información que se incluye en las etiquetas de EE se llevan a cabo ensayos en laboratorios externos que no tienen vínculo con los fabricantes del producto.

Los resultados obtenidos son evaluados por entidades acreditadas en el Organismo Argentino de Acreditación (OAA) y reconocidas por la dirección de Comercio Interior.

El director de Certificación comentó que las mismas normas establecen dónde deben localizarse cada etiqueta, pero advirtió que “en general debe estar visible para el comprador al momento de la elección del producto”. Agregó que dependiendo del tipo de producto y disponibilidad de fábrica “el proceso de certificación puede llevar desde 15 días hasta tres meses”.

“La Argentina se encuentra a la vanguardia en lo relacionado con la evaluación de la conformidad del etiquetado de EE. Existe un universo muy amplio de productos dentro del esquema y de hecho varios países están imitando el régimen establecido en nuestro país”, concluyó.

Se puede hacer un gran ahorro al guiarse por las certificaciones. En las lámparas hay una diferencia de consumo del 80% entre las más y las menos eficientes.
De la A+ a la F
Los niveles de eficiencia
La nueva etiqueta obligatoria de eficiencia energética para televisores tendrá una escala de letras (desde A+ hasta la F) que permitirá al usuario conocer el consumo de energía anual en kilowatt-hora de cada artefacto.
Lo mismo ocurrirá –pero con otros códigos– con los motores monofásicos y trifásicos de las potencias alcanzadas por la regulación.
Estas etiquetas de EE ya son obligatorias para varios electrodomésticos y según el director de Certificación del IRAM, Guillermo Curi, “es posible que en un futuro cercano otros productos sean incorporados al listado, tales como hornos microondas, ventiladores, lavavajillas y hornos eléctricos”.
Comentó que todavía no hay ninguna etiqueta vinculada a equipos usados en la industria hidrocarburífera, pero que “sería de mucha relevancia ya que este tipo de dispositivos se utiliza en prácticamente toda la cadena de valor de la industria”.
Si bien los usuarios comenzaron en el último tiempo a interesarse más por los consumos energéticos de los electrodomésticos, Curi consideró que aún debe masificarse su conocimiento y explicó el IRAM desarrolló el sitio www.eficienciaenergetica.org.ar, donde se enseña a leer las etiquetas de EE.
“La página ofrece infografías y videos explicativos sobre las etiquetas de heladeras, aires acondicionados, lavarropas y lámparas. Además el ministerio de Energía tiene diversas publicaciones al respecto”, precisó.
Corresponsalía Neuquén

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