Una red social para cerrar la brecha en el petróleo

Pink Petro apuesta a destacar el rol de las mujeres en una industria donde son el 8%.

04 jul 2015 - 00:00
“Un entorno dominado por hombres favorece los desequilibrios de género” #RíoNegroEnergía

El petróleo tiene varios colores. Pero habría acuerdo en decir que la paleta ocre es la que mejor le va. Sin embargo, no mentiríamos si dijéramos que también es rosa. Por lo menos Katie Mehnert está convencida de eso. Es la CEO de Pink Petro, una comunidad virtual, con oficinas en Houston (Estados Unidos), que busca eliminar la “enorme” brecha de género que existe actualmente en la industria petrolera. Con cientos de membresías aceptadas en 18 países, la red social se enorgullece de contar con un 10% de participantes hombres. Mehnert dialogó con “Río Negro Energía” y le contó que Pink Petro (www.pinkpetro.com) comenzó “como una idea que escribí en una servilleta hace casi dos años”. En la actualidad cuenta con el apoyo de dos gigantes mundiales de los hidrocarburos como Shell y Halliburton, pero aclara que la “membresía está abierta para todas las empresas y personas que quieren ayudar a las mujeres a tener éxito en el sector”. No es una red social abierta. Incluso confiesa que es “privada, exclusiva y enfocada”. Solamente los miembros de Pink Petro tienen acceso a la comunidad. “Yo tengo la intención de mantener la comunidad privada y cerrada”, explica. Se trata de una plataforma empresarial, social y global para mujeres y también para hombres que busca conectar, desarrollar y hacer crecer a las mujeres dentro de la industria de energía. También apunta a “poder contar las historias de la industria”. “Decidí crear una red social porque es donde las generaciones están en este momento. Yo me pregunté: si Mark Zuckerberg pudo interrumpir nuestro mundo con Facebook en sólo cinco años, por qué no puedo yo romper la brecha de género en la industria utilizando a Pink Petro”, afirma la CEO de la comunidad. Mehnert explica que, según datos del Instituto Americano del Petróleo (API, por sus siglas en ingles), sólo el 8% de toda la industria son mujeres y el otro 92%, hombres. Agrega que, de acuerdo con las estadísticas, tomará 30 años para que las mujeres lleguen a ocupar al menos la mitad del sector. “Creemos que 30 años es inaceptable”, dice. Nadie negaría que la cultura petrolera está construida desde la mirada del hombre. Sin embargo, la novedad aparece cuando los propios varones reconocen que esto puede significar un problema. Mehnert cita una encuesta publicada por Rigzone, en el 2014, en la que los empleados y directores de recursos humanos “todavía perciben a la industria como dominada por hombres”. Las respuestas –continúa– destacaron que esa percepción de la industria como machista es un problema. “El 48% de los empleados y el 53% de los directores de recursos humanos reportaron que esa cultura creada por un entorno dominado por los hombres favorece los desequilibrios de género”, refiere la directora de la plataforma que reitera: “El objetivo final es eliminar la enorme brecha de género que existe actualmente en la industria”. Petroleros y petroleras La vida petrolera no es sencilla. Turnos rotativos, días y semanas enteras en el campo, viajes y muchas horas afuera de la casa. Así como el hidrocarburo extraído es parecido en todo el mundo, el trabajo también tiene idénticas características por más que sea Barnett o Vaca Muerta. En consonancia con las generales de la ley, Mehnert cree que las mujeres no tienen condiciones distintas en la industria. “Nuestro mundo ya no es separado. El trabajo y la vida cotidiana son verdaderamente integrados en sí mismos y creo que los horarios en la industria son difíciles en todas partes del mundo”, dice y agrega que no cree “en el balance, uno tiene que escoger”. “Con 18 años en la industria y cinco como mamá, creo tener suficiente experiencia. Cuando estaba trabajando como líder de seguridad viajaba mucho. En un mundo donde las familias tienen dos padres que trabajan hay mucho que la sociedad todavía puede hacer para darle un carácter más familiar. Pienso que el sector de la energía tiene suficientes recursos para ser la industria que marque el cambio y Pink Petro apuesta a eso”, cierra. Relacionarse en línea Para ser parte de Pink Petro hay que postularse y pasar una rigurosa evaluación. Después se debe abonar una membresía anual que incluye beneficios exclusivos. “Queremos que refleje lo grande y diversa que es la industria, además del contenido, comunidades y personas que trabajan en ella”, dice Mehnert. “Quiero asegurarme de que sólo los que tienen vínculos directos con la industria de la energía puedan obtener membresía. Al fin del día, no queremos que fuera otra red social ruidosa y desordenada. Los contenidos, personas y lugares dentro de Pink Petro están relacionados con la energía y son útiles para el desarrollo profesional y personal de nuestros miembros”, finaliza.

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