Entre los altibajos y el pase a cuartos

Argentina sufrió en el final, pero está en la próxima fase. Basile tiene 'tarea para el hogar': las fallas defensivas.



Tiene 2/2 y está en la próxima fase, pero deberá mejorar si pretende ser campeón de América. Argentina venció a Colombia, por 4-2, en un partido cambiante, que dominó en casi todo su desarrollo, pero que también dejó un par de puntos negativos: primero, las fallas defensivas y segundo, la falta de efectividad para liquidar los encuentros.

Como en el debut ante Estados Unidos, el equipo arrancó con una propuesta muy ofensiva, pero se descuidó atrás. Y en la primera llegada, los cafeteros se pusieron en ventaja. Fue con pelota parada y encima con doble toque en el área, porque Ferreira tiró un buscapié, y Edixon Perea facturó.

El golpe pegó duro en el 11 de Basile, que tardó unos minutos en reaccionar. Después, el equipo criollo se hizo dueño del balón y se acercó al arco de Calero.

Cuando el empate estaba al caer, llegó un regalo de Carlos Simón, que cobró un inexistente penal sobre Messi. A Crespo le importó muy poco, estableció el 1-1 y al momento del impacto, sintió un tirón que lo obligó a salir. ¿Entró Tevez? No, Diego Milito.

A partir de ahí fue todo de Argentina...y de Riquelme. Primero con un cabezazo perfecto, que entró pegado al palo. Y antes de ir al descanso, con un preciso tiro libre, que se coló en el mismo caño del indefenso Calero.

En gran parte de la primera mitad, los colombianos abusaron de la pierna fuerte, pero Simón se hizo el distraído con las amonestaciones e incluso, expulsiones. Algo así como una compensación por el penal para el "albiceleste".

Con el 0-5 como eterno recuerdo de cada argentino, la ilusión de hacer dos o más goles creció. Los gritos pudieron llegar porque los de Basile fueron muy superiores y tocaron con mucha precisión. Hubo una jugada con más de 20 pases que no terminó en festejo, pero sirvió para escuchar el "ole" en gran parte de la tribuna.

Pero otra vez, Argentina se quedó y dejó agrandar a su rival. Jorge Pinto metió un par de cambios que le dieron resultado y, contra todos los pronósticos, Colombia se metió en partido. Una nueva falla defensiva terminó en el descuento del ingresado Castrillejo y se abrieron interrogantes en la recta final del encuentro.

Rápido de reflejos, el "Coco" también metió mano en los suplentes. Y la entrada de Luis González, sin ser determinante, le dio aire al mediocampo argentino, que volvió a tomar las riendas del partido.

Claro que los descuidos en el fondo se repitieron y los cafeteros contaron con un par de aproximaciones que pudieron terminar en el empate. La más clara fue con un disparo de media distancia que se fue cerca del arco defendido por el "Pato" Abbondanzieri.

En el final, el alivio, con la conquista de Milito, que no hizo un buen partido, pero le dio la tranquilidad cuando el duelo se moría.

Ahora se viene Paraguay y habrá que ganar para ser el 1 del grupo. Será una buena medida para un equipo que está para campeón, pero que tendrá que dejar de lado los dolores de cabeza que sufre en defensa.

 

 

 


Comentarios


Entre los altibajos y el pase a cuartos