Entregaron un presupuesto ajustado al requerimiento de Nación
En números globales, está apenas por encima de los 1.000 millones de pesos.
NEUQUEN (AN).- Jorge Sobisch avanzó ayer otro casillero hacia el ajuste. Los diputados le dieron ingreso para su posterior tratamiento parlamentario al paquete de cuatro leyes con las cuales el gobierno procura reformular el Estado y el vicegobernador y presidente de la Cámara, Jorge Sapag, recibió el proyecto de presupuesto para este año con un drástico recorte del gasto y el déficit públicos, de acuerdo con los compromisos asumidos con Nación.
La provincia dispondrá de 975,1 millones de pesos de recursos corrientes y soportará un déficit de 82,9 millones de pesos, es decir, necesitará un total de 1.058 millones de pesos. Según esos números globales, la administración actual bajará en poco más del 20 por ciento el presupuesto realizado a mediados de 1999 por el equipo que comandaba el subsecretario de Hacienda de Felipe Sapag, Jorge Sabio.
El proyecto intenta poner en caja las finanzas provinciales, respeta el alineamiento pedido por el gobierno nacional a los gobiernos federales y supera en poco la meta de 950 millones de pesos que se había fijado Sobisch durante la campaña electoral.
El ministro de Hacienda, Alfredo Pujante, llegó ayer por la tarde a la Legislatura acompañado por el subsecretario Claudio Silvestrini, quien entregó el proyecto en mesa de entradas mientras su jefe se reunía con el vicegobernador.
En el despacho de Sapag estaban también el vicepresidente primero de la Cámara, Federico Brollo y los legisladores Ricardo Villar y Raúl Radonich, de la Alianza, y el justicialista Gabriel Tom Romero.
El aumento previsto en la percepción de regalías es el más alto del quinquenio, con 386,9 millones de dólares que representan más del 40 por ciento respecto de lo percibido en el año de mayor virulencia en la crisis de precios del petróleo, 1998, cuando la cotización se mantuvo durante varios meses por debajo de los diez dólares por barril.
El valor promedio del petróleo se fijó en 23 dólares por barril pese a que las autoridades nacionales pedían una cifra más baja porque así se ampliaría el margen para el pago de la deuda pública, dado que los excedentes en la percepción de regalías se destinarán a ese fin.
La obra pública se calculó en 90 millones de pesos, pero 70 millones financiarán la continuidad de lo ya iniciado. Si se cumplen las metas propuestas, el déficit se reducirá más de tres veces este año respecto del anterior -de 263 millones a los 82,9 millones de pesos mencionados-.
Pujante dijo que el cálculo refleja «la aplicación de las leyes de contención del gasto» y, de no sancionarse, deberán incluir «nuevas erogaciones que significan más déficit y más crédito».
Sin perder el tiempo, el diputado Radonich indicó que «diseñar un presupuesto sobre la base de leyes no aprobadas hace pensar en otras hipótesis» para mantener esos números.
El proyecto de presupuesto se convirtió así en el moño del paquete del ajuste sobischista, compuesto además por la emergencia económica, la convertibilidad fiscal, el compromiso federal y la transformación del BPN en sociedad anónima.
El gobierno necesita la aprobación de la emergencia económica para que le cierren los números -la reducción de 20 millones de pesos en la masa salarial-. De 541 millones que el Estado pagó en concepto de sueldos en 1999, Sobisch propone clavar esas erogaciones este año en 520 millones de pesos. El punto más bajo de la inversión en masa salarial fue en 1996, el primer año de aplicación de la reducción del adicional por zona desfavorable al 20 por ciento y la quita de adicionales a los sueldos de los empleados públicos.
Desde entonces, la masa salarial mantuvo un crescendo continuo, hasta que en 1999 tocó su techo de casi 542 millones de dólares.
Pujante dijo ayer por la mañana que «se prevé el financiamiento del excedente» con la emisión de bonos cuya autorización solicita el gobierno con la emergencia económica.
Según las cifras del equipo económico, se utilizarán créditos por 165,6 millones de pesos, «83 millones para financiar el déficit y otro tanto para cancelar las cuotas de capital que vencen este año».
Si los diputados le aprueban este presupuesto, el gobierno llevará las finanzas neuquinas a su grado cero, y entonces necesitará imperiosamente la sanción del proyecto de convertibilidad fiscal, llamado oficialmente de «solvencia económica».
Los recursos corrientes para este año son superiores en un 15 por ciento a los percibidos en 1996 y representan el techo del período. Con respecto al año pasado, el incremento es de 8,7 por ciento.
En lo relativo a gastos corrientes, se producirá una disminución del 2,6 por ciento respecto del año pasado, pero será superior en casi el 25 por ciento con relación al primer año del período.
Desde este año en adelante y, sancionada la convertibilidad fiscal, la relación entre gastos y recursos corrientes deberá ser menor a la del proyecto de presupuesto presentado ayer: los gastos nunca superarán el 96 por ciento de los recursos previstos.
El superávit primario -porcentaje que representa la diferencia entre los recursos primarios y los gastos totales corrientes- definido para este año está en el orden del 3,7 por ciento y, de acuerdo con el proyecto de ley de solvencia fiscal, en 2001 tendrá un piso del tres por ciento, para comenzar a crecer en los años siguientes, hasta lograr el diez por ciento en el período 2003-2005.
Acusaciones cruzadas gremios-gobierno
NEUQUEN (AN).- El gobierno y los gremios estatales se acusaron ayer mutuamente de generar un escenario de conflicto. Mientras los sindicatos apuntaron los cañones contra el plan de transformación del Estado, el ministro de Gobierno Jorge Gorosito dijo que el paro y movilización provincial decretado para el miércoles es una nueva estrategia «de confrontación» de las asociaciones sindicales.
Dentro de este plano de reproches y acusaciones, el gremio de los judiciales (Sejun) pidió al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) que se investigue por qué el gobierno no giró este mes los 3 millones de pesos correspondientes al funcionamiento del poder. Sejun denunció que con el atraso en el giro de los fondos, el gobierno busca «ahogar financieramente» al Poder Judicial para incluirlo en el plan oficial de ajuste.
En diálogo con «Río Negro» el ministro de Gobierno de la provincia, Jorge Gorosito, fue tajante a la hora de hablar del plan de lucha que lanzaron el miércoles los gremios ATE, ATEN, Sejun y ANEL. Indicó que el paro decretado por los cuatro sindicatos responde a una «nueva estrategia de confrontación que (los gremios) han planteado desde que asumió» el gobierno.
Ayer, durante una conferencia de prensa brindada en la CTA, Julio Fuentes, secretario general de ATE, reafirmó que si se sanciona el programa de reforma del Estado y ajuste de gastos se estaría «burlando la constitución y la voluntad del pueblo de Neuquén».
La subsecretaria de Educación Graciela Carrión dio una nueva estocada en su pleito con los gremios. La funcionaria aseguró que el lunes se inicia el ciclo lectivo porque las condiciones «están dadas para que ocurra». Añadió que la decisión del inicio del ciclo lectivo responde exclusivamente al gobierno y no a «un pequeño grupo de dirigentes gremiales».
El congreso de la Ctera reunido ayer en Buenos Aires resolvió «apoyar los paros y conflictos docentes en Neuquén, Catamarca, Misiones y Tierra del Fuego».
NEUQUEN (AN).- Jorge Sobisch avanzó ayer otro casillero hacia el ajuste. Los diputados le dieron ingreso para su posterior tratamiento parlamentario al paquete de cuatro leyes con las cuales el gobierno procura reformular el Estado y el vicegobernador y presidente de la Cámara, Jorge Sapag, recibió el proyecto de presupuesto para este año con un drástico recorte del gasto y el déficit públicos, de acuerdo con los compromisos asumidos con Nación.
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