Escala la “guerra verbal” entre China y Japón

Tokio teme por sus ciudadanos en Pekín. Un plan petrolero agrava la crisis.



TOKIO (Télam-SNI).- Japón pidió ayer a China que garantice la seguridad de los japoneses residentes en el país durante las manifestaciones previstas para el fin de semana en las grandes ciudades chinas para repudiar un libro que soslaya las atrocidades cometidas por Tokio entre 1937 y 1945.

“Un gran número de ciudadanos japoneses viven (en China) y se esfuerzan por desarrollar lazos entre ambos países, por lo que creemos que la seguridad de esta gente, incluidos diplomáticos, debería quedar garantizada”, dijo el vocero japonés, Hiroyuki Hosoda.

Unas 10 mil personas marcharon el sábado pasado en Pekín y atacaron la embajada japonesa para exigir un boicot a productos japoneses.

Los manifestantes protestaron por un libro de texto nipón que según los chinos soslaya las atrocidades cometidas por Japón cuando invadió China en dichos años. China alude a la masacre de Nanchino, donde el ejército japonés mató a 300 mil soldados y civiles en 1937, según Pekín. Los libros escolares de Japón definen este hecho como “un incidente”.

Las nuevas manifestaciones coincidirían con la visita del ministro de Relaciones Exteriores japonés, Nobutaka Machimura, a Pekín, para reunirse el domingo con su homólogo chino, Li Zhaoxing.

En tanto, el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, rechazó la protesta de China contra el plan de Tokio de iniciar una prospección de petróleo y gas en un área marítima en disputa entre ambos países. “China y Japón tienen puntos de vista diferentes. Tenemos que continuar la discusión sobre las aguas compartidas”, declaró Koizumi . En Pekín, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Qin Gang, acusó a Japón de una “grave provocación”. Tokio inició ayer el proceso de licitación con el cual se otorga a empresas japonesas el derecho de realizar la prospección, al oeste de una línea trazada por Japón en el Mar Oriental de China, no reconocida por Pekín.


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