“Escribo para recuperar un tiempo perdido”

El autor de "Últimas tardes con Teresa" recibirá 125.000 euros. El escritor, de Barcelona, es desde hace años uno de los favoritos.



MADRID – Luego de años de haber formado parte de la lista de los favoritos, el escritor catalán Juan Marsé (Barcelona, 1933) fue distinguido ayer con el Premio Cervantes 2008, considerado el más importante de las letras hispanas.

“Escribo para evocar algunas experiencias que no he tenido y que me hubiera gustado tener, naturalmente como búsqueda de una determinada forma de belleza. Y también para recuperar un tiempo perdido en un mundo que a veces no te acaba de convencer y que te empuja a buscar uno alternativo”, dijo el escritor poco después de enterarse de que había sido elegido.

El autor de obras imperecederas como “Últimas tardes con Teresa”, recibirá finalmente y como un homenaje a su singular obra literaria, 125.000 euros, 35.000 más que en ediciones anteriores por parte del Ministerio de Cultura español, según reportaron distintos medios españoles. El año pasado el ganador del Premio Cervantes fue el poeta argentino Juan Gelman.

Juan Faneca -recibió el apellido Marsé de la familia que lo adoptó tras fallecer su madre en el parto- cursó estudios elementales, pero desde muy chico mostró su afición a la literatura. Una vocación que debería esperar ya que su padre fue a prisión por su militancia de izquierda y él comenzó a trabajar en una joyería.

Recién en la década de los 60 empezó a colaborar para distintas editoriales, hizo traducciones, columnas en publicaciones y guiones de cine, junto a su gran amigo Juan García Hortelano. Ya en 1958 había publicado sus primeros relatos en las revistas Insula y El ciervo.

Su primera gran novela “Últimas tardes con Teresa”, la escribió en 1965 y con ella obtuvo el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral. La obra fue llevada al cine por Gonzalo Herralde, en 1983, con guión del propio Marsé. En esta novela, una sátira de la burguesía de Barcelona, el escritor centra la trama en el personaje de un joven trepador que intenta seducir a una muchacha rica haciéndose pasar por un militante político. Al testimonio y la denuncia se suma un realismo clásico y la incorporación de nuevas técnicas narrativas y un uso de la ironía que dejó su marca en la literatura de su país.

Posteriormente apareció “La oscura historia de la prima Montse” (1970), donde Marsé pone la lupa sobre los sectores tradicionales de la sociedad catalana y su relación con la emigración, y “Si te dicen que caí” (1973), una novela publicada en México ante la censura franquista debido a la caricatura de la España de posguerra, descripta con maestría a lo largo de la trama. “La muchacha de las bragas de oro (1978)”, que obtuvo el premio Planeta, tiene como protagonista a un escritor falangista que retoca a diario su pasado sirviéndose de unas memorias, mientras que en “El amante bilingüe” (1991) juega con la idea del doble a través del personaje de Marsé.

Los años de la infancia sobrevuelan en algunos de sus libros siguientes como “El embrujo de Shangai” (1993) y “Rabos de lagartija” (2000).

Marsé ha sido reconocido también con el Premio Juan Rulfo (1997), el Premio Internacional de Literatura Romance de la Unión Latina (1998), la Medalla de Oro de Barcelona al mérito cultural (2002), el Premio Extremadura a la Creación literaria de autor iberoamericano (2004) y uno de los Premios Quijote ´06 de la Asociación Colegial de Escritores (ACE). Casado con Joaquina Hoyas desde 1966, tiene dos hijos, Alejandro y Berta.

A sus 75 años, Juan Marsé, que ha presentado su última obra, ´Ronda Marsé´, a principios de noviembre, se ha impuesto a otros compatriotas mencionados estos días como Ana María Matute o Caballero Bonald.

El Cervantes de este año es el primero que se otorga tras los cambios introducidos por el Ministerio de Cultura en la composición del jurado, para jerarquizar el mundo de las letras y de la cultura. (Agencias)


Comentarios


"Escribo para recuperar un tiempo perdido"