Espectacular convocatoria del circuito chileno-argentino de los lagos 

El tránsito en uno y otro sentido creció un 10% en esta temporada. La paridad en los precios y la promoción contribuyeron a activar el intercambio.

 VILLA LA ANGOSTURA (AVLA y AB).- Es notoria la repercusión que tiene en esta temporada el intercambio turístico entre argentinos y chilenos que eligen la región de los lagos a ambos lados de la frontera.

No sólo en el sur argentino abundan las patentes blancas que identifican a los vehículos chilenos, sino que el mismo paisaje se repite de manera inversa en las X y XI regiones chilenas. Los precios mantienen un cierto equilibrio en ambos países, los gobiernos acentuaron las políticas integradoras y, como resultado imprevisto, el paso aduanero cordillerano vive día a día colmado de pasajeros.

Según informó Edgardo Pérez, funcionario de Aduana, en lo que va del año han pasado por el paso internacional Cardenal Samoré unas 1.800 personas más que el año anterior para la misma fecha, lo que marca un incremento cercano al 10 por ciento.

Por día cruzan por este paso entre 800 y 1.000 vehículos. Los fines de semana el tránsito crece de manera espectacular, y los tiempos de demora para los trámites aduaneros se hacen un poco más largos. A pesar de esta situación el tiempo de colas y trámites, nunca se extiende más allá de los 40 o 45 minutos.

La poca diferencia actual en cuanto a precios entre ambos países hace que para los chilenos Argentina sea uno de los lugares elegidos para conocer y vacacionar. Entre las rutas preferidas por los trasandinos se encuentra la zona de los lagos y en especial San Carlos de Bariloche, localidad muy publicitada en el país vecino.

Los turistas argentinos optan por acercarse a las localidades chilenas sobre la costa del Pacífico. El embravecido mar y la amplia variedad de mariscos y gastronomía que allí se ofrecen tienen mucho peso a la hora de decidir el viaje.

También tienen una incidencia importante los precios de los alojamientos y comida, que son algo menores en Chile. De todos modos, en el resto de los servicios y bienes de consumo (en particular excursiones y compras) casi no hay diferencia entre ambos países.

Para los argentinos, las atracciones en Chile son muchas y poderosamente atractivas. A la altura de la región de los lagos, los sitios más encantadores son los alrededores de Puerto Montt y Pucón.

Hay que prestar atención a los trámites

A la hora de cruzar a Chile no hay que olvidarse ninguno de los documentos importantes para el paso, ya que de lo contrario será imposible lograr la autorización para salir del país.

Cada persona debe llevar consigo su documento nacional de identidad, cédula verde o pasaporte. En el caso de los menores, debe presentarse la libreta de familia o partida de nacimiento, y si no están acompañados por sus padres, una autorización de ellos hecha ante escribano público o juzgado de paz.

Quien viaje en automóvil debe tener la cédula verde o el título de propiedad del vehículo a su nombre. En caso contrario, sólo se admite un poder hecho ante escribano o juez de paz a nombre del conductor, acompañado por la cédula verde.

Otra cosa para tener en cuenta es que para los argentinos existe una franquicia de 150 dólares por persona para traer al país las compras realizadas en Chile.

Esto quiere decir que hasta ese monto de compras se pueden ingresar al país sin pagar impuestos. Si esta cifra es superada, el pasajero debe abonar en la Aduana el tributo de rigor al ingreso de las compras: la mitad del monto fiscal por el que se excede la franquicia.

Esta franquicia es sólo acumulable dentro del grupo familiar directo, esposos e hijos menores de 16 años. Para el caso de los menores, la franquicia es sólo de 75 dólares por cada uno.

Nada hay escrito sobre gustos y estilos a uno y otro lado de la frontera

VILLA LA ANGOSTURA (AVLA y AB).- Atraídos por las carnes argentinas y sus diversas formas de cocción de este lado de la frontera, los visitantes chilenos no se descuidan un segundo de las mejores opciones para el turista.

Pelo corto, camisa clara cerrada hasta el cuello, pantalones de vestir y mocasines, ellos. Regordetas, camisas y polleras monocromáticas, zapatos de taco, ellas. Ambos, atentos y educados. Para los habitantes de la región, los turistas chilenos son fáciles de reconocer. No es necesario que se hagan notar con su acento.

Este verano aparecieron por doquier. Con sus vehículos (generalmente más modernos y en mejor estado que los argentinos) con patente blanca coparon la región de los lagos. En una temporada floja, se convirtieron en salvadores.

«Comenzamos a venir a Bariloche en el 96 y cada vez nos gusta más. Además, vamos conociendo los alrededores y ya no nos quedamos tanto tiempo en un sólo lugar» dijo a «Río Negro» Carlos, un vecino de Concepción que recorre la zona con su esposa y cuatro hijos.

Nancy, su mujer, criticó los precios de las comidas en general, aunque elogió el estilo culinario argentino: «Oye, es bien distinto del nuestro y eso siempre es bueno. En la variedad está el gusto, ¿no?» expresó.

Del lado argentino, abundan los elogios y reclamos.

Estela y Nifares Sotnas aprovechan cada oportunidad que tienen pasa «hacerse una escapadita», como ellos dicen. En un par de horas están en Osorno, y un poco más tarde en Puerto Montt.

«Lo más espectacular de allá es ir a Angelmó y comer mariscos con buen vino» cuentan, agregando que «también son buenos los curantos, a la olla y al hoyo. Eso en cuestión de comida, porque también hay lugares muy buenos como Puerto Varas o Pucón, para descansar nomás» agregan.

Lo que ni chilenos ni argentinos hacen fuera de sus respectivos países es comprar ropa. Para los trasandinos, la forma de vestir del país es «payasesca». Y para los argentinos, los chilenos son formales en exceso. Integración no significa homogeneidad.


 VILLA LA ANGOSTURA (AVLA y AB).- Es notoria la repercusión que tiene en esta temporada el intercambio turístico entre argentinos y chilenos que eligen la región de los lagos a ambos lados de la frontera.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora