Esperaban al varón, pero llegó la nena

La princesa Masako tuvo una beba. El Japón festeja en medio de la crisis.



El largamente esperado bebé de la princesa japonesa Masako es una niña y Japón olvidó por un momento su crisis económica para celebrar el alumbramiento. Ocho años después de su boda con el heredero al trono Naruhito, ayer Masako dio a luz a un bebé sano.

La noticia de que es una niña sorprendió a muchos, ya que casi todos contaban con que iba a nacer un varón. Y es que ahora vuelve a ser incierta la sucesión al trono imperial en las próximas generaciones, ya que en Japón sólo los hombres pueden acceder al trono. Pese a todo, el nacimiento causó alegría y alivio en los japoneses. La emperatriz Michiko lloraba enternecida y también el emperador Akihito enviaba sus felicitaciones. La pequeña princesa pesa 3,102 kilos y mide 49,6 centímetros. “En los últimos tiempos sólo había noticias negativas para Japón.

Espero que con este nacimiento el mundo se muestre un poco más alegre”, decía una anciana. En Ginza, la lujosa zona comercial de Tokio, una multitud se abalanzaba sobre las ediciones especiales de los periódicos. Ante el palacio imperial, los japoneses gritaban vivas y “banzai” en honor de Masako. Las televisiones transformaron sus estudios en un mar de flores y antiguos compañeros y amigos de los flamantes padres contaban anécdotas de los viejos tiempos, como que a Masako siempre le habían gustado los niños y que la pareja deseaba tener hijos. También el jefe de gobierno nipón, Junichiro Koizumi, envió sus felicitaciones.

Desde su boda con el heredero al trono Naruhito, de 41 años, en junio de 1993, la antigua diplomática estaba sometida a una gran presión para dar un nuevo heredero al trono. En 1999 sufrió un aborto del que se hizo a la prensa responsable en parte. Desde entonces, Masako fue protegida cada vez más y más en la corte.

Naruhito hizo saber a su pueblo que se alegra de todo corazón por el nacimiento de su hija. El último varón de la familia imperial nació en 1965: el príncipe Akishino, el hermano menor de Naruhito.

Ahora, podría volver a surgir con fuerza el debate político para revocar la discriminatoria ley sucesoria que impide el acceso de una mujer al trono en Japón.

Pero otros no ven motivos para darse tanta prisa. Al fin y al cabo, todavía queda la esperanza de que Masako dé a luz un varón, pese a que el 9 de diciembre cumplirá 38 años. De todos modos, según una encuesta, el 71 por ciento de los japoneses verían con buenos ojos que una mujer ocupara el trono. (DPA)


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Esperaban al varón, pero llegó la nena