Excelente momento para Lula y Brasil

RÍO DE JANEIRO (AFP).- La elección de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016 es resultado de una campaña, como otras que Brasil impulsa, por un lugar de peso en la ONU o por un acuerdo climático global y, al igual que esas iniciativas, contribuye a reposicionar al país en el mundo. Ahora Brasil tendrá la oportunidad, por primera vez en América del Sur, de organizar una justa olímpica, luego de una campaña en la que desde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva hacia abajo, las autoridades no se cansaron de repetir el eslogan: "Éste es el turno de Brasil".

"Brasil precisaba de estas olimpíadas, este pueblo merecía esa oportunidad", dijo Lula, quien tiene más de 80% de popularidad en su séptimo año de mandato, en sus primeras palabras en Copenhague, luego de recibir del Comité Olímpico Internacional (COI) la noticia sobre la elección de Río para 2016.

Lula, que ya contribuyó a conseguir la Copa del Mundo 2014 para su país, ha impulsado a Brasil junto a su canciller, Celso Amorim, a formar parte de los grandes debates internacionales y a posicionarse como el gran articulador entre naciones ricas y emergentes, estimó el experto en Relaciones Internacionales Amado Cervo, en diálogo con la AFP.

La elección de Río de Janeiro "no es suficiente, pero ayuda en la creación de imagen positiva de un país que tiene recursos" y que "se proyecta internacionalmente", estimó. "Lula hizo un trabajo muy importante en tres frentes externos" dijo Cervo, quien enumeró "el área multilateral"; la "internacionalización de la economía brasileña", fomentando inversiones de empresarios locales en el exterior; y la "articulación con los países" emergentes.


Comentarios


Excelente momento para Lula y Brasil