Existen tres posturas sindicales en relación con el gravamen

NEUQUEN (AN).- La delegación local de la CGT, apoyada desde el nivel nacional por Rodolfo Daer y Hugo Moyano, expresó su satisfacción por la aplicación del impuesto a las exportaciones de petróleo que implica gravar "las altísimas rentas con que dichas empresas privatizadas vienen lucrando desde hace años". La central obrera, que representan los sindicatos tradicionales y que está en proceso de normalización -sus caras visibles son el mercantil Sergio Rodríguez, el taxista Darío Lucca y el gastronómico Jorge Bascur-, la emprendió contra el "regresivo e injusto" sistema impositivo que se profundizó en los últimos años.

Con mayor virulencia se expresó ayer la conducción de ATE, como parte de la Central de Trabajadores Argentinos, tradicionalmente enfrentada a las políticas del gobierno de Jorge Sobisch. Cuestionó la concepción de "alianza estratégica" con Repsol YPF y destacó que -a diferencia de la CGT, que apoya al gobierno nacional en este tema- la devaluación mejora las condiciones de rentabilidad de las empresas exportadoras "doblemente beneficiadas" por "la pesificación de deudas 1 a 1". Un documento que firman Zulma Montenegro y Horacio Fernández destacó que Repsol YPF, Pérez Companc y Total, entre otras, figuran en un lote de 1.022 empresas que concentraron el 50% del total de las deudas con la banca, "es decir, 47 mil millones de dólares hoy en pesos devaluados".

El tercer conglomerado gremial es el orientado por Guillermo Pereyra, la CGT versión oficialista que conduce el obrero frutícola Juan Domingo Lezcano y no se expresó orgánicamente. Pero, Pereyra apareció esta semana (ver nota central) como el principal fogonero de la posición de la administración Sobisch respecto del impuesto. Ayer se preocupó en destacar que "no habrá actos terroristas" en la protesta que está preparando.


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Existen tres posturas sindicales en relación con el gravamen