«Extraviado y accidentado»
El 3 del corriente cerca de las 16, un auto -taxímetro- atropelló en la calle Isidro Lobo, casi en la intersección con Santa Cruz, a un perro Labrador (de color marrón claro, presumiblemente de no más de 3 años, que tenía un collar de cuero color marrón y que, por su estado, denotaba poseer dueño). El desaprensivo conductor no se detuvo a auxiliar al pobre animal, al que dejó tendido en la calle y que, producto de las graves heridas sufridas, perdía sangre en abundancia.
Que ese perro no muriera desangrado se debió a la intervención de una joven que le practicó un torniquete, posibilitando así que el can fuera asistido por un veterinario (el Dr. Nicolás Carrillo).
Pese a todo ello, el estado del animal es complicado.
Esta carta apunta a:
1) censurar la conducta de ese conductor quien, careciendo de la más mínima compasión, abandonó a su suerte al perro al que atropelló, condenándolo a una muerte segura;
2) destacar el gesto de esa mujer que, con su intervención, salvó la vida de ese can y
3) apelar a la amplia difusión de lo sucedido a través de este diario para que el dueño de ese perro -que presumo debe estar buscándolo- sepa que el mismo se encuentra en la veterinaria antes indicada.
Marcelo Tasso
DNI 12.680.647
Roca
El 3 del corriente cerca de las 16, un auto -taxímetro- atropelló en la calle Isidro Lobo, casi en la intersección con Santa Cruz, a un perro Labrador (de color marrón claro, presumiblemente de no más de 3 años, que tenía un collar de cuero color marrón y que, por su estado, denotaba poseer dueño). El desaprensivo conductor no se detuvo a auxiliar al pobre animal, al que dejó tendido en la calle y que, producto de las graves heridas sufridas, perdía sangre en abundancia.
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