Familias evacuadas y trastornos por la lluvia en Neuquén

El agua entró en varias viviendas e inundó las calles.

Familias evacuadas, calles inundadas, rutas cortadas y cortes del suministro eléctrico en varias ciudades fueron parte del paisaje que dejó la tormenta de lluvia que afectó a la región en las últimas horas. Pero, sin dudas, fue Neuquén la que se llevó la peor parte. Allí, como cada vez que llueve, las calles del oeste de la ciudad se transformaron en arroyos y el agua entró en varias viviendas.

Luego de la tormenta del lunes a la noche, los barrios de la zona oeste quedaron cubiertos de agua. Los más afectados fueron los vecinos del Hipódromo, donde hubo una importante cantidad de casas inundadas. «En ese sector, hay agua y barro que baja por las calles desde la barda», explicó Eduardo Regalía, director de Defensa Civil del municipio.

«El mayor problema lo representan las viviendas asentadas en los cañadones», agregó. En este barrio, ayer a la mañana, el personal de Defensa Civil debió evacuar a cinco familias, que fueron trasladadas al comedor comunitario más cercano hasta las primeras horas de la tarde, cuando la lluvia cesó temporalmente.

Según informó ayer el Servicio Meteorológico del Aeropuerto, entre las 17,50 del lunes y las 15 de ayer cayeron 22,6 milímetros en toda la

ciudad.

Los que padecieron un día para el olvido fueron los alumnos del CPEM 23, que perdieron tres de las computadoras que habían comprado con esfuerzo propio cuando la lluvia inundó el salón (ver recuadro).

A su vez, el desborde de varios arroyos complicó el tránsito en las rutas del interior de la provincia, especialmente la 237 y la 40, y muchas de ellas estuvieron parcialmente cortadas durante toda la jornada

Mientras tanto, según el pronóstico meteorológico, la tormenta continuará hasta el jueves inclusive, por lo que la situación puede agravarse. Ante este panorama, Regalía alegó que «la medida que estamos tomando es estar atentos y tomar precauciones, otra cosa no se puede hacer». El titular de Defensa Civil comentó que también hubo varias viviendas inundadas en las calles Saturnino Torres y Correntoso, en el barrio Confluencia, por el desborde del canal Villa María-Durán. «Como se está trabajando permanentemente en el mantenimiento, los canales funcionaron muy bien, pero el Villa María no alcanzó a drenar el agua y se desbordó», relató Regalía. «Pese a que la lluvia no fue tanta, el agua colmó la capacidad de ese canal, que es donde confluyen lo demás», agregó.

En la esquina de Pomona y Correntoso, el personal de la secretaría de Servicios Públicos estuvo toda la mañana rastrillando el canal Durán para permitir que se desagotara el agua. Visiblemente molestos, los vecinos comentaron que «cada vez que llueve es igual» y afirmaron que los problemas se agravaron cuando el municipio entubó el canal. «Hicieron un desastre, quisieron arreglarlo y quedó peor», afirmó Pedro Monsalve, uno de los vecinos, quien dijo que «entre las calles Tronador y Saturnino Torres se forma como una palangana». «Por suerte hoy no se inundó tanto la esquina, pero es común que se meta el agua en mi casa hasta debajo de las camas», relató Marcelo Sambueza, señalando un gran charco sobre la calle Armando Vidal.

«Este año hicieron un puente nuevo, estuvieron ocho meses con la calle cortada, lo inauguraron en agosto, y ya quedó arruinado porque lo rellenaron con tierra, no con hormigón», sostuvo otra vecina. En las calles Rufino Ortega y Antártida Argentina, las inundaciones obligaron a los colectiveros a modificar sus recorridos.

Notas asociadas: El agua dañó computadoras en el CPEM 23 Un desperfecto dejó más de 8 horas sin luz a la Línea Sur Roca y Cipolletti: el drama en los barrios Crecieron los arroyos y cortaron la ruta 40  

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