Fendrich: «Mis 5 años preso fueron un acto de justicia»

Ya libre, el ex tesorero del Banco Nación de Santa Fe habló por radio. Dice que no tiene los tres millones del robo que lo llevó a la cárcel.

Redacción

Por Redacción

SANTA FE (Télam).- Mario César Fendrich, acusado de llevarse más de tres millones de pesos del Banco Nación de Santa Fe en 1994, admitió que haber pasado casi cinco años en la cárcel «fue un acto de justicia» y dijo que, aunque la gente cree que tiene «toda la plata, no es así».

En diálogo con una radio santafesina, Fendrich afirmó que los casi cinco años que pasó en la cárcel de Las Flores «fueron un acto de justicia».

El ex subtesorero del Banco Nación de Santa Fe dijo no tener «toda la plata», se quejó porque «afuera se respetan menos los códigos que dentro de la cárcel» y contó que en los lugares públicos se siente «muy observado».

«Sí, me siento observado, y es feo, pero nunca hubo una agresión», le dijo Fendrich al programa «De radio somos», que se emite por radio Universidad y al que accedió a concurrir por la vieja amistad con uno de sus periodistas.

El célebre ladrón admitió además sentir un dolor «que no pasa» por la gente que a raíz de su accionar estuvo involucrada o se vio perjudicada y dijo que siente «no poder solucionar los problemas que pueda haberles acarreado».

«Claro, he sentido una gran pena. Yo creí que había perjudicado a dos personas nomás. Por la otra gente siento pena, es algo que siempre me preocupó, algo que siempre lo tuve adentro. No es un remordimiento, es un dolor que tengo por esa gente, que no pasa», afirmó.

Fendrich prefirió no revelar si se arrepintió de lo que hizo, porque para referirse a ese tema hubiese tenido que hablar de «el hecho (por el robo)», aspecto que previamente había advertido que no iba a tocar.

«Para hablar de todo este tema de arrepentimiento tenemos que hablar de todo el hecho, de cosas así, por qué se hizo, qué es lo que pasó y no quiero hablar de eso», aclaró.

Además, pese a la trascendencia y las características de su caso, negó ser un símbolo y se calificó como una persona que «ha hecho algo que la sociedad considera que está mal».

«Yo no siento ni que soy símbolo ni nada. Soy una persona que ha hecho algo que la sociedad considera que está mal, que la justicia considera que está mal, lo he pagado y estoy empezando de nuevo. Lo que la gente pueda opinar, como bueno o como malo, es un problema de ella», agregó.

Fendrich dijo que no volvió a ser vivado por la calle, como ocurrió el 9 de enero de 1995, cuando se entregó a la Justicia, y atribuyó aquella situación a «la impunidad que había en ese momento».

«No se me volvió a dar una cosa así, que me feliciten ni que lo festejen. Lo que pasó cuando me entregué puede haber sido la bronca que la gente estaba viviendo, la situación política del país, la impunidad que había en ese momento», puntualizó.

Al ser consultado sobre las cosas que perdió en la cárcel mencionó en primer término la libertad, «que no tiene precio» y algunos amigos que se «borraron».

«Después trae aparejadas otras pérdidas, pero gracias a Dios a la familia la conservo intacta. También se descubren buenos amigos y otros que estaban al lado tuyo todo el día y que no servían. Tenía muchos, se borraron», agregó.

Por otra parte, manifestó que aún no consigue integrarse completamente a la sociedad porque se siente «perseguido», pese a que la gente jamás le recriminó nada por el robo y tampoco lo agredió.

«No he sufrido ninguna agresión, ninguna recriminación, pero no es igual que antes porque uno mismo se persigue. La palabra perseguido es una palabra del penal, uno se persigue por lo que ha pasado, por lo que puedan decir, se retiene a integrarse, a darse a una integración completa», explicó. En ese sentido, contó que pese a conservar su fanatismo por el club Colón de Santa Fe, no volvió a ir a la cancha. Fendrich contó que trabaja en la fabricación de revestimientos de yeso, actividad de la que vive «bien» y aseguró que no extraña «para nada» el trabajo en el banco, ya que «la situación que está viviendo ahora el empleado bancario no es buena».

«Un tipo digno, pero que perdió la sonrisa»

Mario Fendrich es para sus allegados y amigos un «tipo digno», que después de protagonizar el célebre robo que protagonizó perdió la sonrisa y admite públicamente que no tiene sueños más allá de poder «comenzar de nuevo».

De extracción radical, hincha de Colón y con antecedentes de comprometida militancia gremial, Fendrich sufre al hablar con la prensa y sólo accedió a una entrevista con una radio de Santa Fe por su vieja amistad con el periodista Eduardo Baumann.

En 1994, cuando decidió dar un paso que sería decisivo para su futuro, el «correntino» disfrutaba de la pesca y era un hombre que se caracterizaba por sus largas charlas con amigos.

Ahora vive en el tradicional Barrio Sur, cerca del estadio de Colón, y se levanta a las 7 «aunque no tenga nada que hacer».

«No me quedo durmiendo hasta las 9, aunque no haga nada, tomo mates, saco los animales al parque y listo, nada más», puntualizó.

Fendrich sustrajo el 23 de setiembre de 1994 3.000.000 pesos y 187.000 dólares de la sucursal Santa Fe del Banco Nación y el domingo pasado recuperó su libertad definitiva tras cumplir una condena de más de 7 años, aunque había salido de la cárcel en forma condicional en octubre de 1999. Estuvo encarcelado durante cuatro años, 9 meses y 20 días cumpliendo una condena por peculado y abandonó la cárcel de Las Flores el 29 de octubre de 1999.

Pese a que el imaginario popular ideó múltiples especulaciones respecto del destino del dinero, e incluso hasta el momento en que Fendrich se decidirá a reencontrarse con los billetes, los días del célebre ladrón se han sucedido sin lujos y en el más estricto silencio. Con 60 años, Fendrich «no volverá a caer detenido por el mismo hecho», según explicó el abogado Antonio Ciaurro, pero aún afronta una acción civil entablada por el Banco Nación. Cometió el robo el 23 de setiembre de 1994 y se entregó el 9 de enero de 1995, cuando Santa Fe vivía una de las jornadas más tristes de su historia por la muerte del ex campeón mundial de boxeo, Carlos Monzón.


SANTA FE (Télam).- Mario César Fendrich, acusado de llevarse más de tres millones de pesos del Banco Nación de Santa Fe en 1994, admitió que haber pasado casi cinco años en la cárcel "fue un acto de justicia" y dijo que, aunque la gente cree que tiene "toda la plata, no es así".

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