Fillon seguirá al frente del gabinete de Sarkozy

El primer ministro había renunciado ayer junto al resto del equipo. Aseguró que consagrará esta nueva etapa “a hacer crecer la economía”. Con estos cambios, el presidente francés apunta a la continuidad y busca recuperar su caída popularidad.



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Foto AP

FRANCIA

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, volvió a designar hoy como primer ministro a François Fillon, quien ayer había renunciado junto al resto del gabinete, y le encargó la composición del nuevo gobierno con el objetivo de relanzar su maltrecha figura, de cara a 2012.

En línea con lo que marca el protocolo francés, Fillon había dimitido ayer para permitir la remodelación del gabinete completo, pero Sarkozy decidió conservar a su lado al primer ministro que lo acompañó desde el inicio de su mandato, en 2007.

En un comunicado emitido hoy desde su oficina, Fillon aseguró que se implicará “con determinación” en esta nueva etapa consagrada, según él, “a hacer crecer la economía”.

“Desde 2007, a pesar de las pruebas, las resistencias, los ataques, el Presidente de la República se mantuvo fiel a su rumbo reformista, con el apoyo constante de la mayoría parlamentaria”, agregó el primer ministro.

Fillon aludió asimismo a la “severa crisis económica y financiera mundiales” y subrayó su compromiso “bajo la autoridad del jefe del Estado” para guiar al país “en una nueva etapa que debe permitir a nuestros país reforzar el crecimiento de su economía al servicio del empleo”.

La decisión del mandatario galo de reorganizar el armado político de su gobierno, decisión en la que optó por la continuidad en vez de hacer un gesto hacia el centro, tomó por sorpresa incluso a alguno de sus colaboradores cercanos, que esperaban el anuncio recién para la semana que viene.

“Sarkozy intenta demostrar que es dueño del calendario político y que es él mismo quien decide”, seña´ló un miembro de la Unión para una Mayoría Popular (UMP).

El rearmado del gabinete coincide con un momento en que el líder galo enfrenta un duro marco político acrecentado desde junio, cuando el caso Bettencourt monopolizó la atención de todo el país, lo que fue seguido por la complicada pulseada con los sindicatos tras la controversial reforma de las pensiones.

En octubre y noviembre el país fue azotado por 10 contundentes jornadas de movilizaciones y huelgas en las que el país se colocó al borde del colapso por la falta de gasolina y los problemas de transporte.

Si bien la conformación oficial del nuevo Ejecutivo no fue dada a conocer aún, ayer el ex jefe de gobierno y ministro de Exteriores Alain Juppé, actualmente alcalde de Burdeos, dio a entender que lo integrará. La prensa local especula con que podría ocupar la cartera de Defensa.

Por descontado se da asimismo que la hasta ahora ministra de Educación, Valérie Pécresse, pasará a la cartera de Justicia, mientras no queda claro cuál será el futuro político del ya ex ministro de Medio Ambiente Jean-Louis Borloo, considerado durante un buen tiempo como el próximo jefe de gobierno.

Fuentes del Eliseo que además informaron que el número de ministros y secretarios de Estado del nuevo gabinete se reducirá de 37 a 26, informó la agencia de noticias DPA.

La oposición recibió con escepticismo la remodelación del gobierno. “Después de seis meses el presidente ha organizado para esta noche un nuevo show en nuestras pantallas de televisión”, criticó el parlamentario socialista Jean-Marc Ayrault en alusión a los cambios.

Esta, la cuarta reestructuración del Ejecutivo, constituye una reacción de Sarkozy a la caída de su popularidad en los últimos meses, así como una medida de cara a las presidenciales de 2012, en las que el mandatario buscaría la reelección.

Agencia Télam


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