Fracasó la convocatoria al Consejo de Seguridad

Sólo asistieron 3 mandatarios de los 24 invitados. La propuesta de Ruckauf generó divergencias.



La convocatoria efectuada por el Gobierno nacional al Consejo de Seguridad Interior fracasó ayer debido a que de los 24 gobernadores invitados sólo concurrieron dos aliancistas y el mandatario bonaerense, Carlos Ruckauf, quien se retiró ofuscado antes de que el encuentro finalizara.

Además, De la Rúa no abrió la reunión plenaria como se había informado de manera oficial, lo que aumentó el disgusto del gobernador de la provincia de Buenos Aires, quien también se molestó porque no fue tratado un proyecto de reforma penal que había adelantado al oficialismo.

Por su parte, el ministro de Interior, Ramón Mestre, coordinador del cónclave, contestó al mandatario bonaerense que “los que se molestaron fueron los ministros de seguridad que participaron en la reunión, porque él (por Ruckauf) hizo su exposición y escuchó sólo al gobernador de Entre Ríos (Sergio Montiel) y al jefe del Gobierno de la Ciudad (Aníbal Ibarra)”.

En el encuentro, también participaron el interventor de Corrientes, Oscar Aguad; el secretario de Asuntos Políticos, Lautaro García Batallán; el secretario de Seguridad Interior, Enrique Mathov, y los jefes de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval.

La ausencia total de mandatarios justicialistas se inscribe en la estrategia ofensiva del peronismo, dispuesta luego del arresto de Carlos Menem.

Ruckauf hizo declaraciones a la prensa al retirarse de la Casa de Gobierno, momentos antes de que la reunión plenaria terminara. “Me parece fundamental que, cuando el presidente convoca, estemos acá para dar testimonio de que queremos trabajar y ayudarlo a luchar contra un drama como el de la violencia delictiva”, enfatizó el gobernador justicialista.

Seguidamente, manifestó su encono con el mandatario entrerriano, el radical Sergio Montiel, y con el jefe de la Ciudad de Buenos Aires, el frepasista Aníbal Ibarra, quienes se habían negado a tomar en cuenta las propuestas de Ruckauf (ver aparte) para terminar con la inseguridad.

“Vine a plantear la reforma del Código Penal; la actitud no es discutir un artículo u otro, pero Ibarra y Montiel, me contestan que no quieren una reforma de fondo”, se quejó Ruckauf.

Luego, el justicialista extendió su crítica al resto de los integrantes de la coalición UCR-Frepaso, al considerar que los aliancistas “piensan en los derechos de los delincuentes y no en las víctimas, las madres y padres”.

En una conferencia de prensa Mestre rechazó la iniciativa del justicialista. “Para poder hacer efectiva la propuesta del gobernador Ruckauf, harían falta diez veces más la cantidad de cárceles que las que existen en este momento en la provincia de Buenos Aires, entonces, estamos ante una realidad de un hecho que es imposible de abordar”, explicó Mestre. (Infosic, DyN)

La propuesta que generó divergencias

El gobernador Ruckauf le propuso al presidente De la Rúa aumentar penas para combatir el delito, entre ellas que la prisión perpetua para quienes “violan o matan a un menor” se cumpla “hasta el día de la muerte” del reo, sin la posibilidad de una libertad anticipada.

También reclamó reformas para que los traficantes de armas y drogas se vean imposibilitados de beneficiarse con “fianzas o libertades anticipadas”. El justicialista proyectó, además, la creación de “escuelas-granja” para ayudar a que los menores que cometen delitos “se recuperen”.

“No creo que un individuo que viola a un menor o mata tenga recuperación, pero sí creo que un chico que roba al comienzo de su vida. Lo que hay que hacer es no meterlo en una fábrica de delincuentes, sino recuperarlo. En menores tengo una propuesta completamente distinta que en adultos. En menores tengo una propuesta de recuperación; en adultos que violan o matan, una propuesta de reclusión sin libertad anticipada”.

La propuesta de reforma del Código Penal con el objeto de combatir la delincuencia fue enviada por Ruckauf al presidente, generó divergencias que no pudieron ser zanjadas ayer.

El gobernador peronista cuestionó a su par Montiel y a Aníbal Ibarra, por oponerse a su propuesta, considerando que esos funcionarios “piensan en los derechos de los delincuentes y no en los de las víctimas.” (Infosic, DyN)

En la OIT el sindicalismo le hizo un vacío al gobierno, que proclamaba el diálogo

GINEBRA-El gobierno de Fernando de la Rúa ratificó ayer ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) su “fuerte decisión” de implementar “un diálogo social” tripartito, junto a empresarios y sindicalistas, que tendrá “fines y contenido con el mundo de la producción y el empleo”.

Así lo expresó la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, al hablar ante la 89 Asamblea anual de la OIT, que delibera en Ginebra (Suiza). De esta forma, el gobierno respondió al reclamo que le hizo en la víspera a la administración aliancista el titular de la CGT oficial, Rodolfo Daer, en ese mismo escenario.

En su discurso, la jefa de la cartera laboral informó además sobre los avances logrados en la Argentina en cuanto a la “adecuación” de las normas que rigen la actividad gremial en el país y a los principios de “libertad sindical”, consagrados por el organismo rector de las relaciones laborales en el mundo. Bullrich remarcó además la decisión del gobierno, de “modificar” los requisitos para el otorgamiento de personería gremial en la Argentina y de las “ventajas impositivas y de derechos de recaudación” que se concedieron a los gremios inscriptos, mediante decretos del Poder Ejecutivo.

En su discurso de cuatro carillas, la ministro hizo también referencia al “trabajo decente”, uno de los ejes de las deliberaciones de la OIT en este año. En ese sentido, consideró que en la Argentina “no es razonable elaborar normas que mejoren cada vez las condiciones en que se trabaja si al mismo tiempo no abordamos la cuestión de la protección y el aumento de las fuentes de trabajo”. Por eso reiteró la “fuerte decisión de mi gobierno de implementar el diálogo social con fines contenidos con el mundo de la producción y del trabajo”.

El sindicalismo le hizo vacío al gobierno

Las tres centrales sindicales decidieron ausentarse ayer de la Asamblea de OIT en el preciso momento que la ministra Bullrich comenzaba su disertación y decidieron no asistir a la recepción en la embajada argentina. La negativa de los sindicalistas a presenciar el discurso de la ministra. fue la respuesta de ese sector a la convocatoria de renovar los convenios colectivos de trabajo, que consideraron como “una provocación al conflicto de parte del gobierno”. (DyN)


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