Francia rechazó la Constitución europea y puso en crisis a su gobierno

Más del 56% de los votantes se pronunciaron por el "no".



PARIS (AFP/AP/DPA).- Los franceses rechazaron ayer por referéndum la Constitución Europea por cerca de 56% de los votos en un masivo pronunciamiento que provocará profundos cambios en el gobierno y crea incertidumbre en todo el continente.

Francia -fundador y gran motor de Europa- se convirtió en el primer país del bloque en decir 'no' a la Constitución continental, que teóricamente debe ser ratificada por los 25 estados miembros para que entre en vigor.

El presidente Jacques Chirac, quien dirigió una enérgica campaña para lograr la aprobación de la carta magna, dijo que el proceso de ratificación continuaría en otros países. “Francia se ha expresado de forma democrática”, dijo Chirac. “Es una decisión soberana y tomo nota. Pero no se equivoquen, la decisión de Francia crea de forma inevitable una difícil coyuntura para la defensa de nuestros intereses en Europa”, señaló.

El resultado del referéndum en Francia, cuna de la unidad continental y arquitecta del proyecto de la UE, es una humillación para Chirac y remecerá los cimientos de la comunidad.

Con el 92% de los votos escrutados, la carta magna fue rechazada por un 56,14% de los votantes y aprobada por el 43,86%, dijo el ministerio del Interior.

Casi 1.000 personas que se oponían a la constitución se dieron cita en la Plaza de la Bastilla, en París, para celebrar el resultado. “¡Ganamos!”, gritaban muchos en medio del ruido de las bocinas de los vehículos y bandas musicales.

Los líderes de la UE prometieron continuar con los esfuerzos de sacar adelante el proyecto. Para entrar en vigencia el 1 de noviembre del 2006, fecha acordada por los líderes de la UE, la carta magna debe ser ratificada por los 25 miembros, bien mediante referéndum o un voto parlamentario.

Nueve países ya se pronunciaron a favor de la constitución: Austria, Hungría, Italia, Alemania, Grecia, Lituania, Eslovaquia, Eslovenia y España.

Los holandeses realizarán el referéndum el miércoles y las encuestas muestran una oposición del 60%. El viernes, el principal arquitecto de la carta magna, el ex presidente francés Valery Giscard d'Estaing, dijo que a los países que rechazaron el tratado se les pedirá votar de nuevo.

Philippe de Villiers, líder político que encabezó la campaña por el “no”, fue contundente: “Ya no hay más constitución. El pueblo ha dicho no de forma masiva”, dijo. “Es necesario reconstruir Europa bajo unos cimientos que no existen en la actualidad”.

De Villiers pidió la renuncia a Chirac, petición a la que se ha opuesto el líder francés de forma rotunda. También solicitó la disolución del Parlamento. “Nos enfrentamos a una gran crisis política”, apuntó.

El líder de la extrema derecha, Jean-Marie Le Pen, que también se inclinaba por el “no”, pidió la dimisión de Chirac. Chirac “quería apostar…. y ha perdido”, dijo Le Pen. “Estamos viviendo un momento histórico”.

El referéndum en Francia llegó tres días antes de que se lleve a cabo otro en Holanda, donde los niveles de oposición rayan el 60%. El rechazo en Francia es el primero que se produce en Europa y podría demorar por vario años la implementación de la actual carta magna o una que cuente con nuevos ajustes, o en el caso más extremo, descarta la idea por completo. Funcionarios de la UE dijeron que inclusive con el “no” de Francia, el proceso de ratificación continuaría en los otros países. No han sido muy claros sobre si renegociarán el tratado o si se permitirá una nueva votación.

Los partidarios de la Constitución argumentan que ésta busca ser el próximo gran paso de la UE en un proceso de 50 años para unir a naciones y pueblos divididos por guerras durante siglos. Facilitaría la toma de decisiones en la UE y le daría al bloque un presidente y un canciller a un bloque de 450 millones de ciudadanos.

Los franceses que se oponen a ella temen que socavaría la soberanía nacional y traería una afluencia de mano de obra barata. Los oponentes de izquierda señalan que la carta no protegería las prestaciones sociales de Francia.

Además de la UE, el gran perjudicado parece ser Chirac, que si bien no comprometió su presidencia al resultado del referéndum. El resultado podría complicar su aspiración a un tercer mandato.

Su índice de popularidad es del 39%. El presidente empeño tiempo y esfuerzo en convencer a los franceses de votar “si”.

Sin embargo, el electorado pareció enojado con el liderazgo de un país que tiene una tasa de desempleo del 10%. Chirac advirtió junto con líderes de la UE que la constitución no era renegociable en caso que Francia votara “no”. Sin embargo, los opositores a la carta señalan que la renegociación es posible, sobre todo si un país de la influencia de Francia lo rechaza.

Una historia de conflictos

Con el “no” manifestado por los franceses a la Constitución de la Unión Europea en las urnas, la UE quedará sumergida en su crisis más profunda, según la opinión de varios analistas. Sin embargo, en la historia del bloque ya ha habido reiteradamente conflictos de relevancia:

Marzo de 1984. Disputa con Gran Bretaña. La primera ministra Margaret Thatcher hace fracasar las negociaciones agrícolas para lograr menores aportes de su país. Tres meses después, la por entonces Comunidad Europea cede.

Marzo de 1999. La Comisión de la Unión Europea resuelve su dimisión. Un reporte de investigación había acusado al cuerpo de 20 personas de mala gestión e incapacidad.

Febrero del 2000. Austria es aislada durante siete meses a nivel diplomático bilateral por las demás naciones de la UE, tras la participación en el gobierno del populista de derecha Partido de la Libertad de Austria (FPO).

Diciembre del 2000. En la cumbre de la UE en Niza se debate con gran intensidad sobre el futuro sistema de ponderación de votos en el Consejo de Ministros de la UE. Con el acuerdo alcanzado, se abre el camino para la ampliación hacia el este.

Diciembre del 2003. En Bruselas fracasan las deliberaciones sobre la Constitución de la UE. Recién en junio de 2004 se produce un acuerdo.

Piden “serenidad” a los mercados

MADRID (AFP/DPA).- El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Joaquín Almunia, aseguró que “Europa no puede pararse” e hizo un llamamiento a “la serenidad de los mercados” a pesar de la victoria del “no” en el referéndum francés sobre la Constitución Europea.

El resultado de la consulta en Francia es una “gran decepción para los que creen en Europa”, declaró Almunia a la prensa, antes de añadir: “un país no puede bloquear el proceso de ratificación, aunque sea un país fundador. Europa no puede pararse”.

“Espero que los mercados van a reaccionar con serenidad y que la moneda europea no sufrirá”, subrayó.

En alusión a la cumbre europea de junio, que abordará las negociaciones sobre el futuro presupuesto de la Unión, el comisario europeo afirmó “confiar en el hecho de que una de las consecuencias de este referéndum (francés) será que los dirigentes europeos aprobarán las perspectivas financieras 2007-2013 en esa cumbre”.

Por su parte el presidente de turno de la Unión Europea, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, quiere buscar en la cumbre de la UE a mediados de junio en Bruselas una salida a la crisis tras el “no” francés a la Carta Magna.

“La construcción de Europa no termina hoy”, dijo Juncker anoche en Bruselas. “La Constitución no está muerta, solamente que no pudo desplegar todavía todas sus fuerzas”, apuntó.

Juncker señaló que, desde su punto de vista, el proceso de ratificación debe continuar en todos los países de la Unión Europea, “de modo que también los otros puedan realizar su elección”.

El referéndum fracasó porque en Francia votaron conjuntamente aquellos para los cuales el tratado iba demasiado lejos con los que creían que no llegaba suficientemente lejos, aseveró. “Esto nos deja perplejos. Debemos reflexionar sobre estas contradicciones, francesas y tal vez también europeas”, indicó.

En tanto, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, declaró: “Ahora debemos asumir el desafío. Se trata de ir hacia adelante y volver a poner a Europa en la vía correcta”.

Notas asociadas: Una amenaza de estancamiento para el bloque  

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