Frente muy enfrentado en Río Negro

Vía una nota de Chironi a Weretilneck, el ala fundadora critica a Verani y Sartor



“No los une el amor sino el espanto”.

Transformada en un lugar común de los argentinos a la hora de definir la relación que suele darse entre socios, la frase de Jorge Luis Borges tiene singular vigencia para diagnosticar lo que sucede en el interior del Frente Grande rionegrino.

Hay enojos en esa tienda de la política.

Y, en los hechos, al expresarse denuncian la existencia de visiones encontradas en lo concerniente a modos y estilos de hacer política y ejercer el poder.

En un andarivel de este dime y direte se ubica una franja del partido que cobija a varios de los dirigentes que fundaron la fuerza: Omar Lehner, Eduardo Chironi, Guillermo Wood y Oscar Meilán, entre otros.

En el otro andarivel ancla el poder real en la conducción del Frente. Está en manos del sector que maneja el intendente de Cipolletti Julio Arriaga, con terminante mayoría en la orgánica del partido.

Y, como se sabe, en el marco de la Alianza, el arriaguismo opera desde un respaldo significativo proveniente del radicalismo: el que le brindan el gobernador Pablo Verani y el ministro de Salud y Desarrollo Social Daniel Sartor.

El lunes, a modo de manifestación de la colisión interna que sacude al Frente, el diputado Chironi manifestó su oposición al “uso excesivo del escenario político del partido, en beneficio de promocionar las políticas del veranismo. Políticas a las cuales me he opuesto y me voy a seguir oponiendo porque estoy convencido de que atentan contra el funcionamiento social”.

Vía una nota dirigida al presidente del partido Alberto Weretilneck -arriaguista-, el legislador expresa su disgusto por la presencia de Verani, Sartor y la diputada nacional por el radicalismo Marta Milesi en el acto de asunción del arriaguista Alberto Weretilneck como presidente del Frente.

En nota dirigida el lunes a Weretilneck, Chironi señala que a “Sartor lo he calificado de utilizar el aparato del Estado en beneficio de su partido. Diciendo además que confundir asistencia social con clientelismo y favores personales era un acto de corrupción. Y resulta que asiste al acto de nuestro partido a entregar diplomas a nuestras autoridades. Realmente he quedado perplejo”, precisa el legislador frepasista.

Chironi advierte además la existencia de situaciones que “me hacen pensar en una operación política elaborada en no sé qué lugar, con la clara intencionalidad de respaldar políticas que no comparto en absoluto”.

El legislador objeta incluso algunas de las reflexiones formuladas por el gobernador Verani al hacer uso de la palabra en el acto.

Consideró entonces contraria al “trabajo ordenado, eficiente y transparente de la gestión de Julio Arriaga”, la expresión de Verani de “defender el libre albedrío en la administración de los programas sociales”.

Otro aspecto cuestionado por el legislador se refirió a la decisión de “no dar lectura ni en la asamblea ni en el acto político a la carta de adhesión de la diputada nacional Irma Parentella. Presumo que el contenido de la misma era contrario al escenario político montado”, precisó. (ver aparte)

Chironi reafirma “la idea-fuerza de aceptar el desafío de gobernar la provincia de Río Negro. Pero que no es menos cierto que asumimos el compromiso de gobernar bien”.

A juzgar por el diputado Chironi, el Frente Grande rionegrino no debe olvidar la línea “marcada por la conducción nacional de combate de la corrupción y la búsqueda de nuevos mecanismos para que la actividad política no sea confundida con delito”.

Denuncia entonces Chironi que en ese marco “es absolutamente negativa la relación Frente Grande-Sartor. No sólo es negativa, sino contradictoria. Y además peligrosa para el objetivo de gobernar bien”.

Chironi concluye la nota dirigida a Weretilneck con “un llamado a la reflexión y una invitación a discutir políticamente esta situación. No nos olvidemos de que en el marco de este devenir político, ‘Chacho’ Alvarez dejó nada más y nada menos que la vicepresidencia de la Nación”.

Cabe recordar que el ala fundadora del Frente Grande ha denunciado reiteradamente que desde la cartera de Salud y Desarrollo Social, Sartor implementa una política de asistencialismo destinada a generar mecanismos de dependencia que favorezcan los intereses electorales del radicalismo.

En lo concerniente al tratamiento de los problemas sociales, el ala fundadora del Frente rionegrino adhiere a la convicción de que el asistencialismo es una política social que ignora toda idea de derechos sociales y favorece así la destrucción del ejercicio de la ciudadanía.

En fin, un Frente muy enfrentado en lo interno tiene Río Negro.

La carta que no fue leída

“La constitución de la Alianza no fue totalmente aceptada en la provincia”, detalla en la carta de salutación a las nuevas autoridades del Frente Grande rionegrino la diputada nacional Irma Parentella.

“Hubo resistencias desde el radicalismo y desde nosotros. Esto nos llevó a un fuerte debate y crisis que entre todos estamos intentando revertir. La normalización del partido es parte de ese camino”, señala Parentella.

“Se han cubierto los aspectos formales, pero para emprender la tarea que nos falta, que es la posibilidad cierta de ser gobierno en el 2003, hay que trabajar mucho más la integración. Todos los compañeros son necesarios para que Julio Arriaga sea el próximo gobernador de la Alianza y esto requiere de todos posibilidades reales de participación para asentar fuertemente los pilares del Frente Grande, que son la tolerancia cero contra la corrupción mejorando la calidad institucional, el fuerte hincapié para lograr el incremento de la producción y el empleo, las políticas sociales dignas que promuevan la solidaridad y destierren el clientelismo y el mejoramiento de nuestras prácticas políticas para que a todos, pero fundamentalmente a los jóvenes, les interese comprometerse”, agrega finalmente.


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