¿Frialdad o indiferencia?



opinión

Para desconcierto de los barilochenses que reclaman mayor compañía del gobierno provincial, ni las cenizas del volcán parecieron conmover la frialdad que el gobernador Saiz ha demostrado desde el día que la ciudad entró en emergencia por la ceniza. Es realmente incomprensible la actitud del mandatario. No hay enemistad política que justifique que un gobernador no se ponga a disposición del intendente de una ciudad castigada por un fenómeno de esta magnitud. Ayer, el intendente Marcelo Cascón reconoció que su relación con el gobernador es casi nula. “Seguramente sería una buena señal”, dijo cuando se le preguntó si esperaba que el gobernador viaje a Bariloche. Quien sí participó de las reuniones del comité de crisis fue el ministro de Educación y candidato a gobernador, César Barbeito. Ante la consulta puntual sobre la ausencia de Saiz, dijo que no le parecía indispensable y que el actual mandatario siempre sigue “de cerca” lo que ocurre en Bariloche. Cascón llegó a la intendencia en 2008 de la mano del gobernador pero se distanció poco después, cuando se opuso abiertamente al proyecto de re reelección y luego, al alentar la candidatura a gobernador de Bautista Mendioroz. (AB)


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