“¡Fue como un terremoto!”: caos y muerte en la capital



ARGEL (AFP) – Jirones de carne siguen pegados a la puerta magnética del estacionamiento en el Consejo Constitucional argelino, donde ayer un coche bomba sembró la muerte y el caos, seguido de otro atentado espectacular contra las sedes de dos organismos de la ONU.

“¡Fue como un terremoto!”, exclamaba un superviviente, el abogado Ameur Rekahila, ante la fachada del edificio. El portalón metálico del Consejo quedó doblado por la potencia de la onda de choque, y la deflagración se pudo escuchar en kilómetros a la redonda. La explosión fue tan fuerte que hizo trizas el cristal doble de las ventanas, y arrasó con el interior de las oficinas.

El Consejo Constitucional era un edificio de estilo morisco, inaugurado recientemente por el presidente Abdelaziz Buteflika. La Residencia de los magistrados, enfrente de la sede de la corte, quedó también destrozada. Lo mismo sucedió con el Alto Consejo Islámico, y los daños eran también visibles en las lujosas casas de los alrededores. Los restos de ventanas permanecían esparcidos en la calle.

Los esqueletos calcinados de dos autobuses universitarios, reconocibles por sus restos de color naranja, seguían en la calzada horas después de haber sido reventados por la explosión. Uno de esos autobuses fue alcanzado de lleno por el coche que se dirigía a la entrada de la sede del Consejo Constitucional. Varios estudiantes murieron en la explosión. Diez minutos después, un segundo coche bomba explotó frente a oficinas de la ONU en el barrio residencial de Hydra. El atentado, protagonizado como el anterior por un kamikaze, destrozó ese inmueble situado en un barrio acomodado y muy resguardado en las alturas de la capital argelina. “Acababa de encender la radio para informarme del atentado de Ben Aknun (lugar del primer atentado) cuando me sacudió una explosión impresionante”, explicaba un testigo herido, con la cara tumefacta y sangre en el rostro. “Ya no saldré más de mi casa el 11 de cada mes”, declaró Kamal, con aire fatalista.


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