“Fue un ensayo general del terrorismo de Estado”

Declaró en la última jornada de las audiencias y entregó documentos.



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MASACRE DE TRELEW

Marcelo Ochoa

“Dejaron tres sobrevivientes porque había que limitar los daños, hacer creer que tenían humanidad”, dijo Matarollo (Foto Marcelo Ochoa)

RAWSON (Enviado especial, Pedro Caram)- “Con la Masacre de Trelew comenzó un ensayo general del terrorismo de Estado que después se pondría en práctica con la Triple A y la dictadura de Videla”, relató ayer Rodolfo Matarollo, el abogado defensor de presos políticos detenidos en la Unidad Penal N° 6 de esta capital, cuando ocurrieron los fusilamientos en la base naval Almirante Zar del 22 de agosto de 1972. En esta última jornada de audiencias, Matarollo fue el único testigo en prestar declaración y lo hizo durante más de dos horas. El letrado es hoy embajador de la Unasur en Haití e integró la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación junto a Eduardo Luis Duhalde, a quien destacó por su labor, también como defensor de presos políticos. Recordó que Duhalde viajó a Chile a entrevistarse con los seis militantes que se fugaron de la cárcel de Rawson el 15 de agosto de 1972, mientras que él con otros abogados viajaron a Rawson en remises desde Capital Federal para tomar contacto con la situación de los demás presos políticos detenidos en la Unidad y también con los 19 que fueron recapturados y alojados en la base naval Zar. “Vivimos una frustración ante la negativa total de acceso a la cárcel de Rawson. Nos alarmó que las promesas de que los 19 detenidos en el aeropuerto iban a ser devueltos al penal, finalmente no se cumplieron”, sostuvo. Tras la insistencia para ingresar a la cárcel que realizaron infructuosamente, los abogados decidieron regresar a Capital Federal. Dijo no recordar ninguna reunión con los jueces federales, que no los atendieron. “Les tocábamos timbre a cualquier hora, les dejábamos peticiones por debajo de la puerta del hotel en el que estaban alojados”, dijo, pero nunca fueron atendidos por los magistrados, sobre uno de los cuales dijo que “era vox populi que había presenciado torturas”. Relató también que al llegar a Capital Federal pretendieron realizar una conferencia de prensa, pero en el lugar en el que iban a hacerlo estalló una bomba. Consideró Matarollo que los militares se sintieron en ridículo por la fuga y “la masacre de Trelew formó parte de lo que nosotros con Duhalde denominábamos la pedagogía del Terror, para instaurar el medio en la sociedad”. No obstante, al ser consultado por uno de los defensores de los imputados acerca de por qué cree que en esa masacre quedaron tres personas con vida, el abogado dijo que según su opinión inicialmente fue producto del azar, pero luego cuando trascendió lo ocurrido y que había tres heridos, los salvaron para “parecer humanitarios”. “Quedan tres sobrevivientes porque había que limitar daños, eso les hacía creer que tenían humanidad. Como dijo Albano Harguindeguy alguna vez, no podían fusilar como Franco”, afirmó. También declaró Matarollo que “se había generalizado la práctica de la tortura, nuestros defendidos eran invariablemente sometidos a torturas. En el país, había una situación de conmoción social. Hay que ubicarse en el clima de época. Había un reclamo de democracia avanzada, auténtica”. Matarollo entregó copia de un artículo de un periódico de la época, una foto de él y los demás abogados en Rawson, en plenas gestiones y un libro de su autoría sobre los hechos ocurridos hace 40 años que el Tribunal aceptó como aportes del testigo para la causa.


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