Ganó la política, otra vez



ANáLISIS

ADRIáN PECOLLO adrianpecollo@rionegro.com.ar

Parece cumplido el presagio que hablaba de la incursión política. Innumerables versiones se repitieron durante las últimas semanas afirmando que la inquietud y los reflejos del poder –esencialmente del senador y ex gobernador Pablo Verani– se movían por el futuro judicial de Andrés Santamaría, amigo personal de su hijo, Emilio. Además, la resolución –según opinó Sodero– forzó la desvinculación de Verani, considerando que “no se advierten razones para endilgarle a Santamaría la convocatoria a Verani a prestar declaración. Esta vinculación no ha sido establecida” y aquel llamado “aparece más como un error por exceso de acusación”, entendió el STJ. En resumen, el vaticinio político se cumplió: el único beneficiado judicial fue Santamaría. Él lo sabía y, por eso, no dudaba por su suerte. El diario Estrella de esa localidad publicó el 11 de mayo, en su página 5, que el imputado “se ocupó de afirmar” en la comunidad que el STJ “cambiaría el delito y sería excarcelable”, que además, “para evitar lo escandaloso del fallo”, el mismo “saldría en pleno mundial”. Fue así y, otra vez, ganó la política.


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