Genoud quería careo, pero se fue a ver al médico

Se postergó sin fecha el cara a cara con Pontaquarto que había pedido.



BUENOS AIRES (Télam).- El careo al que debían someterse ayer el arrepentido Mario Pontaquarto y el ex senador José Genoud en la causa en la que se investiga el pago de sobornos en la Cámara Alta fue suspendido “sin fecha” debido a que el ex parlamentario radical debe realizarse un análisis.

En tanto, los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado pidieron que el ex senador radical por la provincia de La Rioja Raúl Galván sea citado para ampliar su declaración indagatoria, a raíz de un telegrama que le envió, en septiembre de 2000, al entonces presidente Fernando De la Rúa.

En diálogo con Télam, el abogado Miguel Angel Almeyra, defensor de Genoud, indicó que -a raíz de la enfermedad que padece el ex legislador mendocino- “tenía programada una endoscopía” que se realizó ayer en el Instituto Oncológico de Mendoza.

Fuentes judiciales dijeron esta tarde que el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, con la intervención del secretario Marcelo Sonvico, accedió a la solicitud de Genoud, por lo que el careo se postergó “sin fecha”, pese a que el imputado ya adelantó que puede hacerlo “a partir del lunes”.

La necesidad de la confrontación de dichos entre Genoud y Pontaquarto fue reclamada por el ex titular provisorio del Senado y acogida favorablemente por el juez y los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado.

Por otra parte, los representantes del ministerio público solicitaron a Canicoba Corral que cite a Galván para interrogarlo en base a un telegrama que le envió el 22 de septiembre de 2000 al entonces Jefe del Estado.

Como Galván es uno de los integrantes de la decena de senadores originariamente imputados en la causa, y que goza de una “falta de mérito”, la declaración debería hacerse bajo la forma de “ampliación de indagatoria”, ya que como investigado no puede declarar bajo juramento.

En ese telegrama -al que accedió Télam- Galván le pedía a De la Rúa que de “precisas instrucciones” al entonces vicepresidente Carlos Chacho Alvarez “y a todo funcionario que de usted dependa, a fin de que se abstengan de visitar, opinar o presionar por cualquier medio al juez federal Carlos Liporaci” quien, por ese entonces llevaba adelante la investigación.

Formulaba el pedido “por cuanto tales actos revelan una abierta violación al principio republicano de división de poderes, además de constituir una peligrosa injerencia en la justicia que amenaza la garantía del debido proceso a que tengo derecho”.

En una presentación que efectuó el 2 de diciembre último, pocos días antes que el ex secretario Mario Pontaquarto denunciara el pago de las coimas, Galván le pedía a Canicoba Corral que dictara su sobreseimiento al afirmar que no tuvo “participación de ninguna especie en su programación y ejecución”.

Mientras tanto el juez federal Rodolfo Canicoba Corral negó ayer una supuesta “falta de colaboración” de las autoridades políticas para esclarecer si hubo o no coimas en el Senado.

Por su parte, el ex vicepresidente y actual diputado peronista Carlos Ruckauf admitió que mientras él ejerció la presidencia del Senado, de 1995 a 1999, Pontaquarto -quien volvió a ventilar el caso de las supuestas coimas- ascendió a secretario parlamentario porque era “eficiente y trabajador” pero atribuyó el nombramiento “a propuesta del bloque de la UCR”.

La fiscalía ya pidió que Ruckauf sea citado como testigo a raíz de los dichos de Genoud, quien responsabilizó al actual diputado del PJ por la ascendente carrera política de Pontaquarto en el Senado y sugirió que su denuncia de las coimas era una conspiración entre ambos. “Lamento que se vuelva a hablar de conspiración. Yo no conspiré contra De la Rúa”, dijo Ruckauf.

Una cierta lentitud

BUENOS AIRES (DyN) – El juez Rodolfo Canicoba Corral eludió confirmar nombres y fechas de próximas convocatorias a indagatoria de otros imputados, entre ellos el ex presidente Fernando De la Rúa.

El juez reconoció que ante cada pedido de informes o de documentación “se pone en movimiento una máquina que es lenta y reticente por su propia conformación”. Canicoba Corral explicó de esa manera una suerte de sensación de lentitud que parece percibirse en la investigación por las supuestas coimas en el Senado, cuestionada especialmente en los últimos días por el diputado justicialista Ricardo Falú.

El juez anunció para los próximos días “una etapa de evaluación y decisión sobre la base de los elementos colectados” en la investigación. “Hay que hacer un análisis de todos los elementos de prueba e ir tomando decisiones, particularmente sobre quienes tienen la situación procesal no definida”, es decir prácticamente la totalidad de los que ya fueron indagados en esta última etapa de la causa, y el ex senador Emilio Cantarero, quien había sido beneficiado con “falta de mérito” en la etapa anterior de la investigación.

La causa sobre las supuestas coimas en el Senado iba camino al archivo y tomó nuevo impulso a partir del viernes 12 de diciembre cuando el arrepentido Pontaquarto, confesara a la Justicia que en abril de 2000, por orden del entonces presidente De la Rúa, retiró 5 millones de pesos de la SIDE y entregó 4,3 millones de pesos a Cantarero y 700 mil pesos a Genoud. Pontaquarto entregó al juzgado un supuesto “recibo” de las coimas que le habría dado Cantarero: un papel escrito en una impresora con los apelativos y apellidos de los entonces senadores Alasino, Tell, Costanzo, San Millán, Raijer, De la Rosa, Gioja, Sager y otros.


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