Geografía de la actividad nuclear en la Argentina

El gobierno nacional puja por una reactivación. ¿Cómo es el mapa de una energía que siembra dudas?




El año que terminó marcó, para el gobierno argentino, un relanzamiento de la actividad nuclear. Fue a partir de los anuncios oficiales sobre la necesidad de recuperar la energía nuclear para garantizar la generación masiva de electricidad.

A mediados del 2006 se anunció que se retomaba la construcción de la tercera central nuclear del país, Atucha II, para producir electricidad -y con fines medicinales-, y que se prolongaría la "vida útil" de la central de Embalse del año 2018 al 2043.

También se habló en esa oportunidad de la posibilidad de erigir una cuarta central en el futuro. Emprendimientos que demandarían una inversión de más de mil millones de pesos.

El gobierno anexó a todo ese plan un claro apoyo a la polémica actividad de enriquecimiento de uranio. Todo esto realzó el debate sobre el buen uso de una tecnología que en todo el mundo se ve como riesgosa.

En la Argentina, alrededor del 8% de la energía es nuclear -según estimaciones oficiales- y el objetivo del gobierno nacional es elevar este índice al 14% en el corto plazo.

Pero ¿cómo está conformado hoy el mapa de la actividad nuclear en el país?

El último informe de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) enumeró más de 1.500 instalaciones radiactivas clase 1 en funcionamiento. Estas son las "más relevantes" debido a su complejidad y, por ende, riesgos asociados.

Además, como organismo que regula y fiscaliza todo lo atinente al desarrollo de la actividad y la seguridad, anunció que, en consonancia con el proyecto de la administración de Néstor Kirchner, ya completó el proyecto de planificación de las tareas para el licenciamiento de Central Nuclear Atucha II.

Actualmente la geografía de la actividad nacional se traduce en el funcionamiento de 2 centrales nucleares en operación (una más está en construcción), 8 complejos fabriles de uranio, 1 planta de enriquecimiento de uranio, 67 centros de cobaltoterapia, 284 centros de medicina nuclear, más de 336 centros de investigación y docencia, 338 laboratorios de radioinmunoanálisis, 2 plantas de irradiación con altas dosis y 3 depósitos de material nuclear, entre otras de las instalaciones radiactivas consideradas más importantes.

En general tienen fines diversos, tales como generación de electricidad, la fabricación de los elementos combustibles para reactores nucleares, producción de radioisótopos, la esterilización de material médico y el uso y la aplicación de las radiaciones en la medicina, en la industria.

La energía nuclear, producida en centrales atómicas, sirve como impulso para mover las turbinas que finalmente generan electricidad. También el agua (represas hidroeléctricas) o el gas (termoeléctricas) pueden "mover" las usinas.

En el país, el resto del panorama también se compone de máquinas aceleradoras de partículas, plantas de producción de radioisótopos o fuentes radiactivas, laboratorios de la CNEA e industria de petróleo.

En este momento, las centrales nucleares en funcionamiento son Atucha I y Embalse.

" La primera está ubicada sobre el río Paraná de las Palmas, a 7 kilómetros de la ciudad de Lima, en el partido de Zárate, provincia de Buenos Aires.

" La Central Nuclear Embalse se encuentra sobre la margen del Lago de Embalse de Río Tercero, en el centro-oeste de la provincia de Còrdoba.

Entre los principales centros nucleares también se encuentran:

" El Centro Atómico Ezeiza de la CNEA, que está ubicado en la localidad de Ezeiza, provincia de Buenos Aires. Está compuesto por el reactor de producción de radioisótopos, la planta de producción de radioisótopos para uso médico e industrial, la fábrica de fuentes encapsuladas de cobalto 60 y la Fábrica de Elementos Combustibles Nucleares.

" El Centro Atómico Bariloche de la CNEA se halla ubicado en la ciudad de Bariloche en Río Negro, junto al Lago Nahuel Huapi. Las principales instalaciones que integran este centro son: el Reactor de Investigación,

el acelerador lineal de partículas y diferentes instalaciones de investigación y desarrollo.

 

Desarrollo nuclear local

 

En el año 1950 comienza el desarrollo nuclear en Argentina. Todas las actividades nucleares que se llevaron a cabo en el país hasta 1994 fueron controladas por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), organismo creado por decreto durante el gobierno de Juan Domingo Perón. Esta fiscalizaba el cumplimiento de normas de seguridad radiológica y nuclear, salvaguardias y protección física en las actividades nucleares y aplicaciones de radioisótopos

En 1994, considerando que se deben reservar como funciones propias del Estado Nacional la regulación y fiscalización de la actividad nuclear se crea el Ente Nacional Regulador Nuclear. Pero en 1997 el Congreso sancionó la Ley Nacional de la Actividad Nuclear (24.804) a través de la cual se creó la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) "con la función de regular y fiscalizar la actividad nuclear en todo lo referente a los temas de seguridad radiológica y nuclear, protección física y no proliferación nuclear".

La ARN es la encargada tam

bién de realizar los monitorajes ambientales alrededor de los centros nucleares y controlar el movimiento de los materiales radiactivos.

Durante el 2005 del total de las expediciones de material radiactivo en promedio por año en el país se conoció que el 97% es de uso en medicina, industria e investigación y el 3% restante corresponde al ciclo del combustible nuclear. (AR-Fuente: Informe Anual ARN 2005)


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