“Gestión social”

Por Redacción

En los últimos días un sector dirigente del gremio docente ATEN volvió a ubicar en la agenda política local el tema de los subsidios a las escuelas de gestión privada. En torno a esta temática me gustaría sumar otra voz, con la intención de esclarecer a la opinión pública. Desconozco qué componente de la demanda de estos dirigentes tiene relación con la coyuntura política nacional y provincial de estas semanas, ya próximos al recambio de cargos políticos del 10 de diciembre. Lo que sí conozco es la realidad educativa en la que estamos inmersos. Una vez instalada la polémica, los diarios locales publicaron alguna información vinculada al presupuesto provincial 2016. Allí se habla de las gruesas cuotas de algunos colegios privados y también de la garantía de continuar con los subsidios a las “escuelas de gestión social”. En una nota publicada el domingo 1 de noviembre se nos informa que en la provincia del Neuquén “hay 72 escuelas privadas recibiendo aportes”, lo cual merece de parte de la sociedad y de las autoridades una distinción, para que no creamos que es todo lo mismo o que todas las escuelas que no son de gestión estatal caben dentro de la misma bolsa. A este fin viene bien conocer el listado de colegios subsidiados según el monto de la cuota; con esta información a la vista será más fácil establecer criterios de justicia, pensando entre todos quién tiene que financiar esa inversión. Pero todavía nos falta algo más para aclarar y distinguir. En el sistema educativo argentino la educación con validez oficial, en cualquiera de sus niveles (Inicial, Primario, Medio o superior), es “educación pública”. Pero, dependiendo de quién gestiona una determinada institución educativa, esa educación pública puede ser de gestión estatal o de gestión privada. La ley de Educación Nacional sancionada en el 2006, sin embargo, introduce una “tercera vía”: identifica un tercer grupo de instituciones educativas, las de gestión social (ver artículos 13, 14 y 140 de la ley 26206), algunas de las cuales tienen en el país 50 ó 60 años de trayectoria comprometida. ¿Qué es una escuela de gestión social? Es una escuela vinculada con organizaciones sociocomunitarias y sectores populares que desarrolla su propuesta educativa juntamente con el Estado. El Estado y las escuelas de gestión social se complementan y se asocian para actuar en el ámbito de lo público, con apertura a todos. Cada una de estas escuelas intenta aportar respuestas a un sector vulnerado de la sociedad, potenciando el compromiso con la justicia social y con la transformación de la realidad. Entonces así tiene sentido el aporte estatal y es un error atacar a este grupo de escuelas que cumplen una función muy importante en la sociedad. En cuanto al tema del financiamiento, que es el eje de la polémica, vale aclarar que parte de la identidad de estas escuelas de gestión social es la intención de gratuidad en la medida en que cuenten con el compromiso estatal de financiamiento completo de los gastos corrientes. En Río Negro, por ejemplo, se incorporó el reconocimiento a estas escuelas en la ley provincial de Educación 4178 y a este efecto se creó un registro de escuelas de gestión social, donde se las inscribe y acredita como tales a partir del 2008. A nivel nacional se vienen realizando encuentros nacionales desde el 2007 y se ha constituido una Asociación Nacional de Escuelas de Gestión Social. En la provincia del Neuquén, un grupo de escuelas identificadas con este recorrido desde el 2010 viene bregando por el reconocimiento en esta condición, realizando gestiones ante el CPE y, en su momento, participando del Foro Educativo Provincial. Creo que en este tipo de discusiones sería un acto de justicia distinguir a las instituciones que junto a la finalidad educativa tienen un fin de lucro de otras que no, de la misma manera que creo que debería ser una obligación legal que los altos funcionarios políticos y gremiales, sus hijos y nietos, tanto a nivel nacional como provincial, concurran a establecimientos de gestión estatal –y esto será aplicable tanto a la educación como a la salud–. Ahora que se va una presidenta que se atendió en clínicas privadas y que estamos por elegir un presidente egresado de una universidad privada (cualquiera de los dos), valdrá la pena debatir desde la realidad concreta de los actores sociales con decisión y poder. José Manuel Navarro Floria DNI 21.486.603 Neuquén

José Manuel Navarro Floria DNI 21.486.603 Neuquén