Gigantes del Sur, Gigantes de Primera

Neuquén tuvo revancha y se coronó campeón.

Los Gigantes del Sur fueron más grandes que nunca. Con una soberbia actuación, vencieron a Boca, por 3-0 y llegaron a la elite del vóley nacional. Dos sets de alto vuelo y uno sufrido marcaron la despedida de Neuquén de la A-2. Desde noviembre, el equipo tendrá el privilegio de estar entre los 12 de Primera.

El dueño de casa salió decidido, le salieron todas y llegó al primer tiempo técnico con una cómoda ventaja de 8-3. Sin embargo, los muchachos de Alejandro Grossi tuvieron reacción, Juan Pablo Hatrick extendió su gran momento y con tres bloqueos suyos, el sexteto visitante quedó a uno 16-15.

A la vuelta del descanso, todo fue de Gigantes. Mientras en las tribunas el grito de «Neuquén, Neuquén…» tapaba a la poca parcialidad local, en el sintético aparecieron las variantes sureñas. Matías Macor y el «Mono» Javier Sánchez armaron un tridente efectivo con Hatrick fue 25-20.

El impulso del primer set le sirvió a la visita, que entró con el ánimo por las nubes y se escapó en las cifras. Pero los «xeneizes» devolvieron gentilezas y con un par de puntos de Emiliano Sanz alcanzaron la paridad en 12.

En ese momento, se repitió la historia de los bloqueos, sin dudas la llave de todas la soluciones neuquinas. Con el marcador 20-15, todo quedó a pedir de Gigantes, que cerró con tranquilidad y quedó a un set de la gloria.

En el tercero, el local salio a buscar la heroica y se vivió el momento más emotivo del partido. Los neuquinos estaban a un paso de la A-1 y por momentos, los nervios los traicionaron.

Luego de mucha paridad y con Boca siempre arriba, la garra neuquina dijo presente y el equipo pasó comandar las acciones en el momento justo.

Se puso 24-23 y era la pelota del campeonato, pero Hatrick, justo Hatrick, el mejor de la final, la tiró a la tribuna. Después llegaron otros tres puntos para partido y la historia recién se resolvió en el quinto match-ball.

Gigantes, en la mismísima «Bombonerita», tocó el cielo con las manos, llegó a la A-1 y las derrotas del año pasado quedaron bajo llave en los archivos. Neuquén-Vóley tuvo revancha y es de primera.

Hatrick, la figura del campeón

Fue el jugador más regular a lo largo de toda la temporada y en la final, la rompió. Juan Pablo Hatrick recibió todos los abrazos todos y se quedó a festejar con el público neuquino hasta la madrugada.

«No se si la figura, por ahí tuve la virtud de entender bien los partidos, pero acá se hizo un trabajo en equipo que dio sus frutos», arrancó el máximo anotador de Los Gigantes del Sur en esta temporada.

Y, como no podía ser de otra manera, manifestó sus deseos de seguir en el equipo: «Ojalá se pueda repetir un grupo así en el próximo torneo».

A pocos metros, el capitán Diego Spinelli agregó que «jugué en muchos equipos grandes, pero nunca viví una experiencia como esta. Por el proyecto, Neuquén tiene que quedarse mucho tiempo en primera. Lo merecen desde los dirigentes hasta el todos los integrantes del cuerpo técnico».

«….y ya lo ve, somos locales otra vez»

La hinchada neuquina se preparó para ocasión y se hizo sentir. Una trompeta y dos redoblantes sirvieron para ponerle música a una noche soñada: victoria lejos de casa y ascenso a la elite del vóley argentino.

Más de 350 personas llegaron para alentar a Neuquén. No pararon de cantar y la que más molestó a los locales fue «Y ya lo ve, y ya lo ve, somos locales otra vez».

 

• Estática conocida: Gigantes jugó a 1.200 kilómetros del Ruca Che, pero la escenografía fue similar. El «Neuquén es confianza» apareció cada cinco minutos en los carteles rotativos de los costados y en una de las puntas descansaron las publicidades de Casino Magic, Bodegas del Fin del Mundo y OCA.

 

• Tomó nota: Mariano Silberstein, DT de LeCoq Hacoaj se acomodó en una de las tribunas y siguió con atención la final en la «Bombonerita». Como su equipo quedó penúltimo en la A-1, jugará el repechaje con Boca y por eso el entrenador siguió el partido al detalle. (ABA/AN)


Los Gigantes del Sur fueron más grandes que nunca. Con una soberbia actuación, vencieron a Boca, por 3-0 y llegaron a la elite del vóley nacional. Dos sets de alto vuelo y uno sufrido marcaron la despedida de Neuquén de la A-2. Desde noviembre, el equipo tendrá el privilegio de estar entre los 12 de Primera.

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