Golpes, disparos y heridos en feroz enfrentamiento

Comenzó con el asalto a un pizzero en el barrio Gregorio Alvarez.



NEUQUEN (AN)- Un grupo de jóvenes asaltó y golpeó anoche al dueño de una pizzería en el barrio Gregorio Alvarez, hirió a dos suboficiales y disparó contra los patrulleros que intentaron intervenir. Después cuatro de ellos, entre los que figuraría un familiar del ex jefe de la Policía, se atrincheraron en una vivienda donde negociaron su entrega y recién pasadas las 22 fueron capturados. Al subir al patrullero, uno de ellos mostró sus manos ensangrentadas. "Mirá lo que me hicieron", gritó.

El violento episodio empezó pasadas las 19 y se prolongó hasta el cierre de esta edición. Provocó una enorme conmoción en el barrio, y gran cantidad de vecinos siguió con atención los detalles del procedimiento. Para evitar roces, la Policía dispuso que sus grupos de choque aguardaran lejos del escenario del hecho, y en la zona crítica sólo se ubicaron unos pocos efectivos uniformados pero sin equipamiento especial.

Según informaron fuentes policiales, todo comenzó cuando los vecinos alertaron que una banda integrada por al menos 15 jóvenes estaba agrediendo a una persona.

La víctima, indicaron las fuentes, resultó ser Gabriel De la Cerda, quien tiene una pizzería en el barrio. Al parecer iba hacia su negocio con mercadería y algunas botellas de cerveza cuando fue interceptado por la patota que intentó sustraerle la bebida.

El comerciante se negó y comenzaron a golpearlo con ferocidad. Enterados del hecho, los primeros efectivos que llegaron al lugar resultaron insuficientes para enfrentar al grupo de agresores.

Los voceros consultados dijeron que durante la refriega una mujer policía recibió un ladrillazo en la cara, mientras que un sargento sufrió un golpe en la cabeza que le dieron con un palo. Ambos fueron trasladados al hospital Heller, donde anoche permanecían internados.

Las cosas se fueron poniendo cada vez peor a medida que llegaban más patrulleros al lugar. Un sujeto que fue identificado como de apellido Lezcano, de 25 años, y que sería familiar del ex jefe de la policía Juan Carlos Lezcano, se atrincheró en la vivienda de su madre, en el tercer piso del monoblock 6 del barrio. Lo acompañaron tres amigos.

Desde allí, indicaron las fuentes, dispararon con un rifle contra los policías. "Uno de los móviles recibió cuatro impactos de bala, y a otro le destrozó la ventanilla", dijo uno de los oficiales que dialogó con "Río Negro".

El rifle quedó luego abandonado en otra ventana, según pudieron confirmar los efectivos policiales. Aunque en principio no lo secuestraron, le tomaro fotos para certificar el lugar donde había sido arrojado.

Lezcano y sus amigos se encerraron en la vivienda y se negaron a entregarse. Dos mediadores policiales dialogaron extensamente con ellos para que depusieran su actitud, mientras esperaban una orden judicial de allanamiento. Los sospechosos, a su vez, querían que llegara su abogado particular cuya identidad no trascendió.

Cada tanto los individuos se asomaban al balcón -uno de ellos con la cara cubierta por un barbijo- para dialogar con sus amigos que estaban en la calle. Una fuente policial dijo que "los que le dieron la paliza al pizzero andan todos por acá, pero no serán detenidos por ahora para no introducir un elemento más de tensión".

En efecto, frente al monoblock se concentró una gran cantidad de jóvenes que cada tanto insultaba a la policía. También volaron algunas piedras, arrojadas por sujetos que se escondían en la oscuridad.

Los vecinos siguieron el caso con una mezcla de tensión y expectativa y a medida que pasaba el tiempo creía el temor a que ocurriera otro enfrentamiento.

Finalmente pasadas las 22 los jóvenes fueron detenidos por la Policía. Al subir al móvil, uno de ellos denunció a los gritos que había sido golpeado y exhibió sus manos ensangrentadas.


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