Graves irregularidades en centro para adicciones

Detectaron falencias en la atención médica brindada a los internados.



NEUQUEN (AN).- Santiago, de 23 años, murió de una infección cerebral luego de que sus quejas por los dolores de cabeza que sentía fueran desatendidas. Marisol, de 19, dio a luz a su hija sentada sobre un inodoro con la ayuda de una compañera. Eduardo, de 17, se extrajo un muela con un cuchillo tras intentar en vano que lo llevaran a un dentista.

Ellos son algunos de los jóvenes neuquinos derivados al centro de atención para drogodependientes “Casa del Sur”, ubicado en Buenos Aires. A pesar de las recomendaciones realizadas por distintos profesionales al gobierno y a la justicia provincial para que sean apartados de ese ámbito, muchos todavía permanecerían allí.

En virtud del convenio que firmó el entonces subsecretario de Salud, Fernando Gore, con “Casa del Sur”, los jóvenes con problemas de adicciones y psiquiátricos iniciaron su recuperación en sedes que no cuentan con los requisitos exigidos por los organismos sanitarios oficiales, que carecen de infraestructura y hay hacinamiento, en las que los equipos de profesionales son escasos y no tienen un plan terapéutico, donde el funcionamiento interno está plagado de irregularidades y en las que se registró esta clase de acontecimientos.

El panorama fue detectado entre octubre y diciembre pasado por al menos cuatro auditorías que realizaron profesionales que trabajan para el gobierno, en la justicia y en un organismo de control externo. Cuando las hicieron, había cerca de 30 pacientes neuquinos de entre 14 y 31 años.

El diagnóstico fue similar y contundente en todos lo casos. Por este motivo tres auditorías aconsejaron el traslado de los pacientes. Sin embargo, los jueces y las autoridades provinciales no lo concretaron.

Los controles fueron realizados por la directora de General de Familia de la subsecretaría de Acción Social, Susana Argenti, por la directora de Auditoría de Prestaciones Médicas de la subsecretaría de Salud, Eduviges Mercado, por los médicos del gabinete forense de la justicia, Isabel Alvarez -hoy jubilada- y Oscar Romero, y por la Clínica Plaza Huincul como auditora externa. Argenti, Mercado, Alvarez y Romero confirmaron los terribles hechos. Y el médico Moreira, de la Clínica Plaza Huincul, mencionó en uno de los informes la muerte de un joven

Entre estos figura, además de los que se detallaron, el caso de Cyntia, de 18, que tuvo micosis, leucorrea, prurito vaginal y pediculosis pública y no recibió asistencia médica. Carina, de 22, intentó suicidarse cortándose el cuello y fue castigada y aislada. El detalle sobre el chico que se extrajo la muela con un cuchillo consta en un expediente judicial y fuentes del sector lo confirmaron a “Río Negro”. El de la chica que dio a luz a su hija con la ayuda de una compañera y de un operador de “Casa del Sur”, está en tres auditorías. Y la muerte del joven fue relatada por su padre a este medio (ver aparte).

Los profesionales comprobaron más irregularidades: las guardias nocturnas son realizadas por pacientes y no hay registros; al menos un intento de suicidio no fue notificado al juzgado; los jóvenes hacen el mantenimiento del lugar; y en base a sus relatos, obtienen permisos para salir “si se portan bien” pese a que no están autorizados por los juzgados. Las sedes de “Casa del Sur” tienen diferentes modalidades de tratamiento. Algunas, como la de Villa Lynch, son cerradas y para mujeres. San Pedrito, otra sede, es abierta y para hombres. Todos llegan derivados por la justicia civil y de familia -de la capital y el interior- y por Salud. Con todo, los jueces Isabel Kohon y Martín Gallardo a cargo de los juzgados de Menores Dos y Uno de esta capital, respectivamente, tomaron la decisión de trasladar a los pacientes en noviembre pasado. Pero antes de concretarlo, aceptaron que el jefe del servicio de Adicciones del Hospital Castro Rendón, Esteban Bonorino, hiciera una nueva auditoría.

El 28 de noviembre, indicaron fuentes judiciales, Bo

norino remitió su informe. Desaconsejó los traslados y contradijo las demás auditorías. Los magistrados usaron esta contradicción como argumento para no hacer las externaciones, lo que derivó en la presentación de un recurso de amparo de la defensoría del Menor y el Adolescente que aún no fue resuelto (ver aparte).

Argenti resolvió “el traslado paulatino” de los pacientes cuando hizo el control. Sin embargo, un mes después, los peritos de la justicia visitaron las sedes y el número

de pacientes era mayor respecto a los que estaban al momento de la auditoría.

El director de “Casa del Sur”, José Rshaid, respondió a las irregularidades detectadas. Lo hizo mediante una nota que envió a Bonorino y a los jueces, entre otros. Rshaid afirmó que el estado de los pacientes era bueno y criticó la supervisión de los profesionales. “No son personas que conozcan el tema”, dijo a este medio ayer (ver aparte).

Gore -que continúa en esta gestión, ahora como subsecretario de Coordinación del ministerio de Salud y Seguridad Social- firmó el convenio con “Casa del Sur” en julio de 2003, aunque la documentación de las auditorías indica que hay pacientes desde fines de 2001.

El vínculo se estableció para “brindar prestaciones a pacientes sin cobertura social y sin recursos económicos”. Por cada joven derivado al centro, la subsecretaría pagó 900 pesos mensuales. El contrato venció el 31 de diciembre pasado. Pero fuentes judiciales indicaron que aún hay pacientes internados y Rshaid lo confirmó aunque dijo que la prolongación del contrato está en negociación. “Río Negro” intentó dialogar con Gore sobre el tema pero no respondió los llamados.

“Casa del Sur” tiene una sede en esta capital desde mediados de 2003 -Libertad al 200- pero no es de internación, sino ambulatoria. Su director general se comprometió a inaugurar una de estas características en la provincia durante este año. Según el sitio de Internet (www.geocities.com/casadelsur), el centro lleva más de 15 años brindando sus servicios con “reconocimiento en el nivel nacional e internacional”. Hasta diciembre, según el control de los peritos judiciales, había 35 pacientes de la provincia internados en el lugar, la mayoría de la capital. Hoy, destacaron las fuentes y Rshaid, el número es menor. Esto porque algunos ya no están.

Sebastián Lafón

Nota asociada: “Algunos conceptos son reales, otros malintencionados” “Perdí lo más valioso de la vida: un hijo” La Defensoría del Menor presentó un amparo Ver infograma

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