Hamas conserva su índice de apoyo

por OFIRA KOOPMANS

(DPA)

Los semanas después de haber asumido el poder, el movimiento radical islámico Hamas está logrando escasos avances en sus esfuerzos por conseguir el dinero necesario para gobernar los territorios autónomos palestinos. Hamas centra ahora sus esperanzas en Irán, país que alberga oficialmente a partir de este sábado una conferencia destinada a "alentar a parlamentarios de países islámicos a ayudar al nuevo gobierno en Palestina", según palabras del presidente de la conferencia Ali Akbar Mohtashami. La reunión en Irán tiene lugar menos de tres semanas después de la cumbre de la Liga Arabe en Jartum, Sudán, donde las naciones árabes comprometieron 50 millones de dólares estadounidenses mensuales en ayuda al gobierno de Hamas, para ayudar a pagar los salarios de los funcionarios civiles y de miembros de las fuerzas de seguridad, que ascienden en total a 120 millones de dólares por mes.

La suma asegurada por la Liga Arabe representa menos de un tercio de lo que fue solicitado por el nuevo gobierno encabezado por el primer ministro Ismail Haniya. Incluso más de dos semanas después, los fondos aún no han llegado, a pesar de las advertencias de Haniya respecto a que el tesoro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) está vacío y que los empleados estatales necesitan urgentemente sus salarios de marzo.

"Francamente no sé qué hacer", dijo Haytham Salah, de 36 años, quien trabaja en la radio estatal Voz de Palestina, en Ramallah. "Quizás espere dos meses, pero luego tendré que buscar un trabajo en el sector privado o dejar el país y buscar empleo en algún otro lado", agregó. "Estamos al borde de una explosión", dijo y agregó: "A menos que se encuentre una solución al tema de los salarios, y rápido, nadie puede imaginar qué podría pasar". Salah, padre de tres hijos, es uno de los más de 140.000 empleados estatales que –acorde con organizaciones dependientes de las Naciones Unidas que se reunieron el miércoles pasado en Jerusalén para analizar el temor a una posible crisis humanitaria en la Franja de Gaza y Cisjordania– son los jefes de familia responsables económicamente de alrededor de un millón de personas, es decir un cuarto de la población en los territorios palestinos.

De todas formas y a pesar de las dificultades, la popularidad de Hamas se mantiene indemne. Más de dos meses después de la aplastante victoria que obtuvo en las elecciones parlamentarias del 25 de enero y el inesperado golpe que propinó con ello al partido Al Fatah del presidente Mahmud Abbas, Hamas cuenta con un índice de apoyo que se mantiene tan alto como en el cincuenta por ciento, contra el 35 por ciento de Al Fatah, según una encuesta de opinión publicada la semana pasada por la Universidad Birzeit.

El éxito de Hamas radica aparentemente en haber sabido canalizar la rabia y la frustración hacia Al Fatah –al que Hamas acusa de haber permitido que se malgastaran cientos de millones de dólares en ayuda principalmente de la Unión Europea y Estados Unidos–, y hacia EE.UU., la UE e Israel a los que Hamas acusa de estar castigando al pueblo palestino, y no a su gobierno, al cortar la ayuda a la administración como reacción a la elección de la población en las urnas.

A pesar de que se mantiene firme en su rechazo a reconocer a Israel, renunciar a la violencia y aceptar los acuerdos de paz ya firmados, Hamas parece no obstante estar buscando modos de bajar la tensión, procurando nuevas formulaciones en su postura respecto a Israel que suenen más moderadas y que puedan ser aceptadas por la comunidad internacional.

Un funcionario cercano a Haniya, quien habló bajo condición de anonimato, declaró el jueves a la televisión Al Yazira que el premier emitiría una declaración oficial en los próximos días, que representaría un "cambio significativo de política". "Esto significa que el gobierno palestino está dispuesto a reconocer a Israel si Israel cumple determinadas condiciones, incluyendo un repliegue total de los territorios ocupados en 1967", adelantó.


Comentarios


Hamas conserva su índice de apoyo