Iglesia pide a los poderosos compromiso con los pobres

Un multitudinario ruego de trabajo expresaron los fieles en el templo de San Cayetano. Durante su homilía, el cardenal Bergoglio pidió "acciones concretas" por los pobres. Dijo a los poderosos que "con dis



La Iglesia Católica le pidió ayer a "los poderosos" que realicen acciones concretas para que se comprometan y puedan paliar la difícil situación social por la que atraviesa el país.

Así lo hizo público ayer el arzobispo de Buenos Aires y cardenal Jorge Bergoglio, durante su homilía brindada en la celebración de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, que reunió a cientos de miles de fieles alrededor de su templo en el barrio de Liniers, en la Capital Federal. La demostración de fe también se reprodujo en la región, con masivas movilizaciones de fieles en Neuquén, Centenario y Chos Malal.

Bergoglio aclaró desde el púlpito que los dirigentes "deben convertir el poder en servicio", ya que a esta altura de las circunstancias "los discursos no alcanzan, se necesitan testimonios".

"El servicio debe hacer notar que es igual el que sirve y el que es atendido. Esto lo tenemos que hacer llegar a la vida del trabajo, a la vida del barrio, a la vida política y social", subrayó el purpurado porteño durante su homilía.

Bergoglio exhortó a los "poderosos" a que "se pongan a servir un poquito más". "Si cada vez que tenemos algún poder nos lavamos las manos y les echamos la culpa a otros -a los anteriores, a las estructuras o a lo que fuese-, vamos a engrosar la fila patética de los que usaron el poder para su propio provecho y fama", advirtió el purpurado porteño.

Por su parte, el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Jorge Lozano, cuestionó que la ley de los mercados sea "la única que no se discute", y al capitalismo "sin rostro" que condena "al hambre y a la miseria a multitudes".

Desde hace semanas miles de fieles acamparon en las inmediaciones de la iglesia de San Cayetano para, como en cada 7 de agosto, darse cita en la celebración de la fecha del patrono del pan y del trabajo.

Bergoglio advirtió que quien usa el poder "para someter o enriquecerse, termina haciendo el ridículo".

Resaltó la tarea de los miles de fieles que llegaron hasta el templo a venerar a su santo, en un gesto que calificó como "manso y paciente".

"Este es un gesto hermoso de un pueblo que no se cansa de peregrinar en paz y con la esperanza que da el poder que incluye a todos en los valores de la justicia, el trabajo, el pan, y los detalles que nos igualan, nos dignifican y nos hacen sentir bien".

Desde el primer minuto de la medianoche, una larga fila pasó por el templo, en una jornada con temperaturas de menos de cinco grados y en medio de un amplio operativo de seguridad y asistencia, que incluyó baños químicos, 1.700 voluntarios laicos y 200 sacerdotes que repartieron gratis infusiones, pan y caldo.

El santo italiano San Cayetano es uno de los más populares y venerados de la grey católica argentina.

(DyN y DPA)


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